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Archivo de la categoría: DERECHOS HUMANOS

UN ANILLO DE COMPROMISO PARA MI MADRE…

Un joven, de agradable apariencia, se paseaba entre los aparadores de la joyería poniendo especial cuidado en los ANILLOS DE COMPROMISO, en su cara se notaba felicidad por lo que la empleada se acerco a el para preguntarle si deseaba que le mostraran alguno.

– Puedo servirle en algo, desea le muestre alguno de nuestros anillos?

Le pregunto la linda empleada con una hermosa sonrisa en su rostro.

– Si gracias, puede enseñarme ese que está ahí, el que tiene esa hermosa piedra, la más grande y brillante por favor.

– Este es el que usted desea?, le dijo la dama mostrandole un bello anillo de oro blanco el cual tenía engarzado un diamante hermoso.

– Ese es el que me interesa Señorita! Me puede dar el precio?

La chica le informo el costo del anillo y el se dispuso a pagarlo entusiasmado.

– Está próximo a casarse?

– No, para nada…. Es más, no tengo novia!

Este anillo es para mi Madre. Ella nunca tuvo uno sabe, debido a que mi padre la abandono cuando supo que estaba embarazada y pese a que muchos le insistían en que abortara, ella opto por conservarme y luchar por que saliéramos adelante. No fue fácil, pero con mucho esfuerzo pago mis estudios y se convirtió en mi amiga, en mi maestra que me enseñaba más allá de los libros las bondades de la vida y que siempre debemos estar agradecidos por lo que somos y por lo que tenemos. Ella es mi psicóloga, que me ayuda con mis problemas cotidianos, es mi doctora cuando me enfermo, es mi Chef favorita que me prepara los platillos más suculentos… Ella en pocas palabras es mi todo! 

Es quien me dió la vida y gracias a ella soy lo que soy. Por esto y mucho más, ella se merece este ANILLO DE COMPROMISO que hoy le daré, como señal de mi agradecimiento y mi amor por ella, este anillo representará mi compromiso, de que si ella no me abandonó nunca y siempre estuvo para mi, hoy que he terminado mis estudios y tengo un trabajo, le prometo que a ella no le faltará nada mientras yo viva. Ella ya no tendrá que trabajar, ahora lo haré yo y ella me esperara en casa, así como yo la esperaba a ella cuando niño.

La empleada con lágrimas en los ojos, no pudo sino expresar solamente tres palabras: LO ADMIRO MUCHO!

Y se dispuso a darle el mejor descuento, ese que solo les dan a los clientes distinguidos de la joyería…

Ojalá más jóvenes pensaran como el chico de esta historia. Las Madres que por diferentes circunstancias de la vida se quedan solas a cargo de uno o varios hijos, merecen todas las consideraciones del mundo y sobre todo, merecen ser valoradas por los esfuerzos que solo ellas y Dios saben que han pasado.

El Señor bendiga a todos esos hijos que ayudan a su Madre, porque El les pondrá grandes cosas en su vida.

Quien honra a sus Madre, la vida y Dios se los premiará!

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IMÁGENES CON MENSAGE …

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AUTISMO…

Autismo: Protocolos que Sanan

Querida sociedad,

No te puedo exigir que aceptes a mi hij@ ni puedo obligarte a que te acerques, lo conozcas o lo trates como a la persona buena que es. No me puedo enfurecer por la frialdad con la que lo has venido tratando ni porque no me apoyas para hacer valer sus derechos.

Pero si puedo pedirte, que por un momento imagines tu vida con autismo. Que por un momento, te pongas en mi lugar. Que imagines a tu hijo triste, solitario, sin amigos, asomandose por la ventana con sus ojitos nostálgicos viendo a otros niños afuera jugar, imagina que a tu hijo nunca nadie lo invita ni a jugar, ni a una fiesta de cumpleaños porque creen que a los “autistas” les gusta estar solos o porque creen que tu hijo es un enfermo mental. 
Imagina a tu hijo sin escuela porque simplemente no hay lugar para él ni docentes con la vocación ni la paciencia para ayudarlo, imagínalo sin poder comunicarse, llorando de frustración, tapandose los oídos porque los ruidos literalmente le duelen pero al vecino esto no le importa y sube más a su música. Imagina lo que me duele ver a mi hij@ sufrir por estas y muchas otras cosas. Imagina lo que te dolería si estuvieras en mi lugar. Sé que si lo hicieras, las familias del autismo no tendríamos que exigirte nada a tí, ni a nuestro gobierno, porque ponerse en el lugar del otro es algo que se llama empatía y la empatía es un sentimiento que invita a la unidad y a la verdadera inclusión. Querida sociedad, esto no es un reproche ni un lamento para que sientas pena por nosotros, ésta es una petición honesta de alguien que ama a una persona con autismo, esto es una invitación a la reflexión, desde lo más profundo de mi corazón.

AUTISMO S.O.S. es urgente la reflexión

 

AUTISMO…¿QUE ES EL AUTISMO?



¿Qué es el autismo?
El autismo, es parte de un grupo de trastornos conocido como trastornos del espectro del autismo (ASD). Es un trastorno neurobiológico complejo que dura típicamente a través del curso de la vida de una persona. El trastorno es caracterizado por varios grados de discapacidad en las habilidades de la comunicación y capacidades sociales, así como por comportamientos repetitivos. Los rangos de los síntomas son de leve a severo. Una forma más leve del trastorno se conoce como síndrome de Asperger. Otros trastornos de desarrollo que caen en la categoría de trastornos del espectro del autismo son el síndrome de Rett, PDD NOS (trastornos generalizados de desarrollo), y trastorno desintegrativo de la infancia. Normalmente los padres son los primeros en notar los comportamientos inusuales en sus hijos o en la falta del alcance apropiado en los indicadores del desarrollo de su hijo. Algunos padres describen un niño que parecía diferente desde el nacimiento, mientras otros describen un niño que se estaba desarrollando normalmente y después perdió las habilidades. Si usted tiene preocupaciones por el desarrollo de su hijo, no espere: hable con su pediatra acerca de una revisión a su hijo para el autismo.

¿Qué significa estar “en el espectro”?
El autismo es un trastorno del espectro, lo que significa que éste se manifiesta por sí mismo en diferentes formas. Un diagnóstico puede escalar de leve a severo, y aunque los niños que lo tienen (es decir que están en el espectro) suelen mostrar rasgos similares, también son tan individuales como los colores de un arco iris, cada uno manejando una bolsa de sorpresas de síntomas. Mientras que un niño puede raramente hablar y tener dificultad para aprender cómo leer y escribir, otro puede tener muchas habilidades y puede asistir a clases en una escuela convencional. Otro niño puede ser tan sensible a la sensación de la tela que todas las etiquetas deben ser cortadas antes de que él use la ropa, mientras que su amigo que también es autístico puede no tener ningún problema sensorial.

¿Qué tan común es el autismo?
Tanto como 1 en 68 niños tienen autismo, según los Centros de Control de Enfermedades en los EEUU. Esto agrega hasta casi 1.5 millones de norteamericanos que podrían verse afectados por autismo. También, las estadísticas del gobierno indican que el índice del autismo está incrementando de un 10 a un 17 por ciento anualmente. Desafortunadamente, los números aparentan seguir en ascenso. De hecho, es el trastorno de desarrollo más frecuente hasta la fecha; según los Centros de Control de Enfermedades (Centers for Disease Control), aproximadamente 4 millones de bebés nacidos cada año, 24,000 de ellos serán identificados eventualmente como autísticos. También, estudios recientes indican que los niños son más susceptibles a desarrollar el autismo que las niñas. En los Estados Unidos solamente, 1 de 70 niños se sospecha de estar en el espectro, aunque tal vez más no han sido diagnosticados hasta ahora. Se dice que las niñas aparentan manifestar una forma más severa el trastorno que sus contrapartes masculinas.

¿Cómo desarrolló mi hijo el autismo?
Nadie lo sabe con seguridad. Aunque se pudiera esperar que un trastorno tan común como el autismo tendría una causa conocida, de muchas formas esto sigue siendo totalmente un misterio. Estudios recientes sugieren que una base genética fuerte en el autismo — hasta 20 conjuntos de genes pueden hacer una parte en su desarrollo. Sin embargo, la genética sola no puede explicar todos los casos, y varios científicos también están buscando la posibilidad en los orígenes ambientales, así como en otros desencadenantes.

¿Son las vacunas las culpables?
Aunque en los debates sobre el papel que juegan las vacunas haciendo que el autismo crezca cada día más, investigadores todavía no han encontrado una liga definitiva entre los dos. Según organizaciones tales como los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention), la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Organización Mundial de la Salud (World Health Organization), no hay suficiente evidencia para apoyar la controversia de que las vacunas – específicamente las vacunas que contienen timerosal – causan a los niños el desarrollar autismo. Un estudio publicado en la revista médica Lancet culpaba la inyección del sarampión-paperas-rubéola (MMR) que ha sido cuestionada desde entonces por sus propios autores, y muchos otros también han fallado en pasar el logro científico. Todavía, las acusaciones continúan en gran parte por padres de niños en el espectro, y es fácil entender el por qué: Todavía no hay respuestas hasta ahora sobre qué está causando un trastorno que aparenta estar creciendo constantemente.

¿Existe una cura para el autismo?
Desafortunadamente, los expertos no han podido hasta el momento sacar una cura para el autismo. Muchos “tratamientos” han surgido desde que el trastorno ha crecido más visible en el dominio de la prensa, pero doctores con reputación aún tienen que estar de acuerdo con alguno que revocará el diagnóstico. Pero hay esperanza: Los científicos están trabajando duro diariamente para encontrar una solución a este problema que cada vez es mayor. Mientras que los grupos de apoyo han dicho por años que la carencia de financiamiento para la investigación es la responsable de las escasas respuestas definitivas, un proyecto de ley conocido como Acta para Combatir el Autismo (Combating Autism Act), la cual concentraría millones de dólares para desarrollar la cura, ahora ésta en camino al Congreso. Hasta que la cura sea descubierta, los padres han estado contando con programas de intervención temprana tales como el análisis conductual aplicado, o ABA, y terapia de juegos para mitigar los comportamientos asociados al autismo. Para algunos, estos tratamientos han demostrado ser muy acertados, ayudando a los niños a llevar una vida completa y activa.

Cómo puedo decir si un niño tiene autismo?
No hay dos niños con autismo que son iguales, pero hay algunas señales que muchos de ellos comparten y que los expertos están de acuerdo que pueden ser reconocibles desde las edades tempranas del niño, o aún antes. Los niños en el espectro generalmente tienen dificultad de relacionarse con otras personas; apenas pueden hablar, y si lo hacen, no pueden comunicarse en la forma que las personas pueden entender fácilmente (por ejemplo ellos gritan fuerte cuando están tristes, en vez de llorar). Generalmente no sostienen el contacto visual – es demasiado intenso — y tienen problemas para leer las códigos sociales. Son también propensos a comportamientos reiterativos, aleteando sus manos constantemente o pronunciando la misma frase una y otra vez. También pueden ser más sensibles que los niños típicamente en desarrollo, o dramáticamente menos, a las miradas, los sonidos y tacto.

¿Qué debo hacer si sospecho que algo está mal con mi hijo?
No espere – hable con su doctor acerca de hacerle una revisión a su hijo para el autismo. Nuevas investigaciones demuestran que los niños pequeños pueden mostrar señales del autismo, así que el reconocimiento de las señales tempranas y conocer los indicadores del desarrollo son importantes. La intervención temprana es la clave.

¿Cómo le consigo a mi hijo la ayuda que él necesita?
Usted puede comenzar por cerciorarse de que él tiene un equipo de asistencia médica con reputación a su lado. Esto significa que encontrando a los doctores, terapeutas, psicólogos y profesores que entienden y tienen experiencia con el autismo y pueden responder adecuadamente a sus cambios de necesidades. Pídale a su pediatra que le recomiende a un pediatra del desarrollo con quien usted puede consultar acerca del siguiente paso. Ella, sucesivamente, puede dirigirle hacia varios programas de intervención y sugerirle terapias complementarias. Esto también ayuda a conectarlo a una red ya existente de padres que hacen frente a los mismos desafíos que usted.

¿Cómo manejo este diagnóstico?
Primero, sea amable con usted mismo. No es fácil recuperarse de la conmoción de saber que su niño tiene un trastorno de desarrollo que no se conoce la causa o la cura. Acepte cualquier y todos los sentimientos que el diagnóstico le puede suscitar, y no intente culparse: Es imposible para usted descifrar la manera de proteger totalmente a su hijo del autismo. El paso siguiente es armarse con todos los hechos acerca del trastorno. El conocimiento es poder, y cuanto más usted conoce, más capaz se sentirá para andar por el desalentador sufrimiento del autismo. Se dice que es también importante darse un “descanso” del autismo cuando llega a ser muy abrumador. Y si usted encuentra que el diagnóstico ha sido muy agobiante y que no ha podido superarlo, considere hablar con un consejero o un terapeuta. Usted no puede – y no espere a – resistir esta tormenta solo(a).

¿Mi hijo podrá asistir a la escuela?
Lo más probable es que sí. Mucho depende en dónde su hijo cae en el espectro, pero con su ayuda, así como la de los doctores, terapeutas y profesores, su hijo puede ser capaz de asistir a la escuela. De hecho, es su derecho: según la Ley de Individuos con Discapacidades de 1990 (Individuals with Disabilities Act of 1990), que menciona a los niños autísticos específicamente, su hijo merece el acceso a una educación “libre y apropiada” financiada por el gobierno, si está en un salón de clases convencional o de educación especial.
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PRESENTACION…QUISIERA

 

UNA BONITA PRESENTACIÓN. SOLO TENEIS QUE PULSAR>>>QUISIERA SER

 

Heridas

Heridas

A veces siento que me he cosido a mí misma. Como si fuera una muñeca de trapo remendada por todos los costados… Se me caía un ojo y lo cosí. Se me salía el relleno e hice un apaño. En ocasiones, el remiendo ha quedado perfecto, como nuevo. Otra veces, no he encontrado el mismo color o no he sabido reparar lo roto con la misma destreza con la que estaba hecho en un principio y ando por la vida con un ojo de cada color y algunas cicatrices. Soy un ser asimétrico y deshilachado, pero estoy aquí.

Durante mucho tiempo, me he mirado a mí misma y me he visto una muñeca rota, cuando en realidad era una muñeca que ha sabido curarse a sí misma, que ha encontrado la forma de seguir a pesar de los accidentes, los obstáculos y todas la veces que no ha sabido saltar y ha tropezado o ha caído. Cuando he mirado al espejo a esa muñeca, he sido a menudo incapaz de ver el valor de lo reconstruido, de lo remendado… He visto la torpeza y el dolor, el miedo a ser una muñeca usada y olvidada por no ser la muñeca más hermosa, por ser una muñeca cada vez más antigua… He visto las cicatrices sin darme cuenta de su extraordinaria belleza, de su valor, de la importancia que tiene para cualquier ser humano amar sus grietas y rincones más oscuros para poder así dejar que su luz salga al exterior…

A veces, me miraba y no me veía porque estaba demasiado ocupada ocultando mis heridas e imperfecciones… Tapándome con la máscara para que nadie viera que mi sonrisa era una mueca de dolor, de miedo, de soledad infinita… La soledad de alguien que hace tiempo decidió que estaba sola y nunca nadie iba a poder ayudarla, la soledad de alguien que renunció a la esperanza porque conservarla le hacía demasiado daño… De alguien que se cansó de esperar una mano amiga que nunca llegó… Ahora lo tengo claro, esa mano no podía llegar. No podía porque ella no permitía ayuda, porque había instalado la soledad muy dentro y había decidido que era responsable del mundo y de llevar su peso y su cargo… Nadie puede ayudar a alguien que se obsesiona con no ser ayudado y cuando lo hace, esa ayuda no llega o no se ve. Esa ayuda no podía llegar porque sus pensamientos habían decidido por ella que nunca llegaría… Y además, la vida siempre te pone a prueba y te deja solo para que entiendas que ya lo tienes todo, que en realidad nunca estás solo si te amas y confías… Pero para entenderlo tienes que aprender a mirar las cicatrices y ver en ellas un logro, un regalo, una muestra más de tu capacidad de crecer y adaptarte… Un destello de luz que descubre tu enorme poder para seguir a pesar de todo y descubrir que la esperanza no es algo que se espera, es algo que ya se tiene, que está en ti, que vive dentro de ti… Que no se trata de esperar en realidad, sino de vivir intensamente cada instante y dejar que llegue lo que llegue, porque no hay más remedio que estar a todas y darle la vuelta a las situaciones y encontrar el reverso suave de las hojas… Y construir con las piedras del camino, con los palos que te dan en la espalda, darle la vuelta a los sueños no cumplidos como si fueran calcetines y descubrir que en realidad son el primer paso a otros sueños mejores y más grandes… Convertir tus lágrimas en posavasos y tus miedos en catapultas… Darte cuenta de que todo tiene sentido, en realidad, que todo encaja pero que tu forma de verlo y percibirlo es la que te juega malas pasadas… Que el espejo sólo te muestra lo que te predispones a ver, a sentir, a ser… Y que lo que encuentras en el camino son en realidad tus pedazos por recomponer, pistas para descubrir qué te ocultas a ti mismo, qué no te atreves a decirte todavía y que es tan necesario para poder unir las piezas y sentirte tú, sentirte libre. El camino te cuenta historias para que tú escribas tu historia, para que tomes del pasado las lecciones y con ellas dibujes tu presente… Porque a veces las heridas son caminos que te llevan a ese lugar que buscas y que ya está en ti pero no puedes encontrar porque miras con dolor y con miedo… Sin presente no hay futuro. Por ello, no hay nada peor que tragarse este momento sin vivirlo esperando que el tiempo pase y todo cambie, sin notar la vida ni sentirla… Porque sólo llega el futuro que esperas si construyes el presente que con vida, con ganas, con alegría… Si miras y eres capaz de ver la belleza que hay en ti… La de verdad.

El otro día alguien le dijo a la muñeca zurcida algo maravilloso… “En realidad tus sueños ya se están cumpliendo, pero no lo ves porque no confías, porque esperas.”

Y es cierto, el error es el primer paso para llegar al sueño. La duda es el reverso del acierto. Estás en la primera página del libro y no ves el final y crees que has abierto el libro equivocado pero te falta paciencia y te falta sumergirte en las páginas del libro y vivirlas y sentirlas y disfrutarlas… El día que hoy eliges vivir es una réplica del día que vivirás mañana. Con cada decisión que tomas, replicas un momento futuro, marcas un rumbo, escoges un sentido, un para qué… Y hoy gozas, aunque no veas a dónde te llevan tus pasos porque lo que buscas no llega, mañana gozarás…

Ya estás tocando lo que deseas, pero no lo ves porque miras con los ojos del que no sabe lo mucho que merece, del que no se acuerda de que jamás estás solo, del que tiene miedo a descubrir su propia grandeza…

Y si ahora eliges ser feliz pase lo que pase, qué importa qué pase… Este es el sueño. Esta es la mirada de la muñeca rota que se cose y decidecomprender lo mucho de lo que es capaz en lugar de perder el tiempo, las ganas y la energía recordando el pasado y llorando por sus heridas.La muñeca a la que ya no se le escapa este momento pensando en lo que vendrá… Que ya no espera porque ya es lo que quiere ser.

HECHO POR ESTA GRAN ESCRITORA… Mercè Roura @merceroura,

 

LIBERTAD…

LIBERTAD

A veces, la única forma de darte cuenta del peso que llevas a cuestas es ver si al soltarlo te caes, si pierdes el equilibrio, si te tambaleas porque te sietes tan ligero que no sabes manejar tu cuerpo si arrastrar es fardo pesado… Si hace tanto tiempo que llevas ese dolor a cuestas que habías llegado a pensar que era parte de ti, que era una extensión de tu conciencia y tu necesidad de culparte… A veces, para darte cuenta de que puedes ser libre, debes primero tomar conciencia de que estás atado. 

Vamos acumulando cosas viejas, sentimientos que arañan, emociones contenidas, tareas pendientes, tareas de las que nos responsabilizamos nosotros porque creemos que otros no lo harán, obligaciones bárbaras que nos imponemos para que los demás no nos miren mal… Llevamos la culpa de ese día en que tal vez no dimos la cara o la vergüenza de esa tarde en que alguien nos humilló. Llevamos el peso de recoger lo que otros tiran y pegar lo que otros rompen… Y un día ese cúmulo de cachivaches pesa tanto que nos hunde y nos quedamos rotos… Y no sabemos qué pasa porque hemos ido acostumbrándonos a llevar el peso y no soportamos sentirnos libres… Nos olvidamos de nosotros porque nos hemos colocado tantas máscaras encima para satisfacer al mundo que ya no recordamos qué queríamos, qué soñábamos, qué era respirar sin sentirse limitado. Soltar es complicado. Llevamos tan adheridos esos pensamientos que pensamos que son una parte de nosotros… Como si el lastre fuera nuestra cola y el dolor una nube que nos sigue a dónde vamos, impregnándolo todo de bruma e incertidumbre. Soltar exige tanta fuerza que es imposible no sentir que te vas y te pierdes cuando sueltas, que arrancas una parte de ti, que en el fondo te deslizas por un camino que resbala… Soltar cuesta porque nos han educado para acumular y temer, para pensar que sólo se gana cuando se tiene, cuando se llega primero, cuando se destaca y en realidad sólo se fluye cuando se deja la necesidad de marcar, de conseguir una cifra, de aparentar que eres, de demostrar que puedes… Cuando se ama el camino escogido lleve a donde lleve, cuando se actúa para ser y no para tener, cuando se confía y se deja de acumular de tanto que al fin puedes ver el horizonte. Soltar cuesta porque llevamos siglos agarrados al miedo, sin confiar en lo que realmente somos, sin ejercer nuestro poder. Y cuando aflojas las manos para dejar ir, te sientes perdido, asustado, indefenso… Y te das cuenta de que tus manos están dormidas, cuando en realidad lo que sucede es que estás despertando y esa sensación de peligro e ingravidez se llama libertad. 

La libertad parece a veces una carga pesada… Una responsabilidad que parece inasumible  y que nos obliga a soltar necesidades que en realidad no necesitamos y sueños que nunca soñamos, pero que arrastrábamos porque alguien nos dijo que eran hermosos, que valían la pena, que deberían ser nuestro camino. La libertad da miedo porque exige decidir qué no queremos y dejar de hacer cosas que hacíamos porque no queríamos defraudar o dejar de ser aceptados. La libertad pide soltar la culpa que tanto duele y dejar el papel de víctima que tanto corroe, pero que se ha convertido con el tiempo en la excusa perfecta para no cambiar, para no hacer lo que asusta, para quedarse quieto… Para no quitarse la máscara y descubrir que en realidad el director de escena eres tú y en el escenario no pasa nada que no aceptes que pase, que no toleres que pase, que no des permiso para que aparezca… Y que lo que llega sin avisar, en cierto modo, no tiene porque ser acatado siempre… Porque aceptar que las cosas son como son no implica vivirlas sin esperanza, sino hacer el trabajo de empezar a verlas de otro modo para descubrir cómo cambiarlas. No es una lucha, es un trabajo de tesón y confianza. Es una decisión. 

La libertad es asumir el vértigo de aprender a caminar sin la carga y notar como todo tu cuerpo duele y cruje porque se readapta, se equilibra, se recompone… Hacer balance de pérdidas y comprender que cada momento es un regalo inmenso, a pesar de tardar una eternidad en llegar a él y ser consciente de lo que implica. Soltar duele porque implica dejar de esconderse y dejar las coartadas, porque es cambiar de postura y abrir los ojos a luz después de haber tragado penumbra durante siglos y notar como las lágrimas caen por tus mejillas y saber que es un llanto necesario… Soltar duele porque llevamos años atados a nosotros mismos y seguimos notando las cadenas y caminando sólo hasta la esquina pensando que se acaba el margen, esperando el tirón que nos recuerde que no somos amos de nuestros deseos… Soltar asusta porque cuando el tirón no llega descubres que en realidad habías permanecido atado para evitar este momento en el que tienes que decidir a dónde vas, cuando el perímetro que antes circundaba tu vida se acaba y debes elegir… Soltar te hacer ver que siempre fuiste tú quién asumió la carga y ató la cadena porque tenías tanto miedo de llegar a esta encrucijada que preferías una vida a medias.

Aunque el miedo, el dolor, el llanto de asumir tu libertad es un instante ronco que se termina cuando das un paso, sólo uno. Cuando tragas saliva y miras hacia delante y te dices, no sé cómo, pero confío en mí y lo haré. Y lo haces, sin esperar a nada concreto, sin saber cómo, sin buscar nada más que dar otro paso… Y confías en algo, que no sabes que es… Una sombra que te recuerda que ahora llevas las riendas de tu vida y caminas por la cuerda floja siempre. A cambio, no arrastras nada, no hay reproches, no hay tirones, no hay pasados que cargar ni futuros pendientes que colmar…

A veces, ser libre parece tan complicado que muchos salen corriendo de su propia libertad y se inventan un mundo cruel que les impide seguir adelante… Otras veces, algunas personas se dan cuenta de que ya eran libres, que la esclavitud estaba solo en sus mentes, en sus almas cansadas de llegar sólo hasta la esquina y esbozar un intento amargo de carrera, un simulacro de felicidad, un amago de vida que al final parece que se aleja… A menudo, no vemos la línea que separa la realidad del sueño porque la estamos pisando y tardamos mucho en percibir que ya somos lo que deseamos, ser pero no estábamos ejerciendo como tal… Porque éramos grandes y nos imaginábamos diminutos, éramos genios en una lámpara y pensamos que éramos solo un mota de polvo… A veces, la libertad, si no se une a la confianza, es una carga tan pesada como la esclavitud. 

Como todo lo que importa en la vida, la libertad es una emoción que elegimos sentir, una percepción de la realidad que escogemos a cada momento… Es una forma de pensar y de vivir… Una actitud, un estado mental que decidimos instalar en nuestra vida y que nos empuja a caminar hacia nosotros mismos sin ataduras. La libertad se escoge.

A veces, la única forma de ser libre es decidirlo y llevar esa decisión hasta las últimas consecuencias.

 
 
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