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Archivo de la categoría: LOS NIÑOS

SHALOM…

QUE TENGAN UN BUEN DIA…SHALOM !!!

 

ESTOY HECHA DE RETAZOS…

ESTOY HECHA DE RETAZOS…

Estoy hecha de retazos.
Pedacitos coloridos de cada vida que pasa por la mía
y que voy cosiendo en el alma.
No siempre son bonitos,
ni siempre felices,
pero me agregan y me hacen ser quien soy.
En cada encuentro, en cada contacto,
voy quedando mayor…
En cada retazo una vida,
una lección, un cariño, una nostalgia…
Que me hacen más persona,
más humana, más completa.
Y pienso que es así como la vida se hace:
de pedazos de otras gentes que se van convirtiendo en parte de la gente también.
Y la mejor parte es que nunca estaremos listos ni finalizados…
Siempre habrá un retazo para añadir al alma.
Por lo tanto, gracias a cada uno de ustedes,
que forman parte de mi vida y que me permiten engrandecer mi historia con los retazos dejados en mí.
Que yo también pueda dejar pedacitos de mí por los caminos y que puedan ser parte de sus historias.
Y que así, de retazo en retazo podamos convertirnos, un día,
en un inmenso bordado de “nosotros”.

Cora Coralina. Poetisa carioca.

La imagen puede contener: una persona

Toñi Tecles

ESTOY HECHA DE RETAZOS…

Estoy hecha de retazos.
Pedacitos coloridos de cada vida que pasa por la mía
y que voy cosiendo en el alma.
No siempre son bonitos,
ni siempre felices,
pero me agregan y me hacen ser quien soy.
En cada encuentro, en cada contacto,
voy quedando mayor…
En cada retazo una vida,
una lección, un cariño, una nostalgia…
Que me hacen más persona,
más humana, más completa.
Y pienso que es así como la vida se hace:
de pedazos de otras gentes que se van convirtiendo en parte de la gente también.
Y la mejor parte es que nunca estaremos listos ni finalizados…
Siempre habrá un retazo para añadir al alma.
Por lo tanto, gracias a cada uno de ustedes,
que forman parte de mi vida y que me permiten engrandecer mi historia con los retazos dejados en mí.
Que yo también pueda dejar pedacitos de mí por los caminos y que puedan ser parte de sus historias.
Y que así, de retazo en retazo podamos convertirnos, un día,
en un inmenso bordado de “nosotros”.

Cora Coralina. Poetisa carioca.

 

LIBERTAD ALBANO Y ROMINA….

 

LA LEYENDA DEL BESO…

 

Muere Luis Eduardo Aute, patrimonio de la canción de autor española

DEDICADA A LOS ULTIMOS FUSILADOS POR EL REGIMEN FRANQUISTA EL 27 DE SEPTIEMBRE DE 1975

Muere Luis Eduardo Aute, patrimonio de la canción de autor española

El creador de ‘Al alba’, ‘Rosas en el mar’ o ‘La belleza’ ha fallecido en Madrid a los 76 años

Luis Eduardo Aute, cantante y pintor, en su casa de Madrid en 2016. En vídeo, repaso a la vida del artista. LUIS SEVILLANO | ATLAS

El cantautor Luis Eduardo Aute ha fallecido a los 76 años en un hospital madrileño. Después de sufrir un grave infarto en 2016 ―que lo mantuvo dos meses en coma―, se había retirado de los escenarios. Tras pasar diversos periodos de convalecencia, vivía en su domicilio atendido por sus familiares. En diciembre de 2018 recibió un homenaje multitudinario en el que participaron numerosos artistas como Víctor Manuel, Jorge Drexler, Silvio Rodríguez, Joan Manuel Serrat, o Joaquín Sabina entre otros. Era algo más que un músico para la España democrática, la misma que creció con sus canciones y se educó con su sensibilidad transgresora y su visión exigente de la realidad. Era la voz más emotiva de la España de la Transición, un fabulador fundamental que, en sí mismo, era una fábula: porque el pintor que nunca se imaginó como músico acabó siendo uno de los cantautores más reconocidos y reconocibles de la música popular española, todo un símbolo de las confesiones sentimentales.

MÁS INFORMACIÓN

Nació en 1943 en Manila, en plena contienda de la Segunda Guerra Mundial. La ciudad se hallaba devastada por los combates entre las tropas filipinas y los invasores japoneses, que perpetraron todo tipo de masacres. Aquel niño llamado Luis Eduardo Aute, que estudiaba inglés en la escuela, hablaba español en casa y tagalo en la calle, creció rodeado de catástrofe. Hijo de padre catalán y madre filipina, hija de españoles, al pequeño le gustaba refugiarse en el dibujo y el cine (con el tiempo, hasta dirigió una película de animación dibujada por él, en 2001: Un perro llamado Dolor), pero eso no quitó para que hiciese mucha vida en la calle cuando, acabada la gran guerra, la ciudad intentó recuperar el pulso y reconstruirse con ayuda del dinero estadounidense. En Manila aprendió a ser un chaval inquieto aunque retraído y tímido, un chico al que con 11 años Madrid le pareció una urbe gris y triste, mojigata y monacal, cuando su familia se mudó a vivir a España.

La última fábula que le gustaba contar a Aute tenía como protagonista un girasol insumiso. Lo hacía llamar el Giraluna, un girasol que, a diferencia del resto, decidía no agachar la cabeza por la noche y aguardaba la llegada de la Luna. Cuando el cielo se fundía en negro, este girasol conocía la Luna y las estrellas y, bajo el efecto de esa luz pura en plena oscuridad, era recompensado con una sagacidad y lucidez especiales por su fe, curiosidad y criterio propio. El Giraluna, ese elemento disidente y diferenciador entre la caterva, podía ser el propio Aute, el juglar político, el cantautor de inmensas canciones de amor, el poeta de lo cotidiano, el artista plástico, el amante del cine, el sutil soñador y el anciano de verbo perspicaz e indignado por los desajustes de un mundo siempre desajustado.

Luis Eduardo Aute durante un concierto en 1983. En vídeo, repaso a algunas de sus mejores canciones. GETTY | ATLAS

A los 16 años ya era pintor y exponía sus primeras obras, pero fue en la música donde, por casualidad, despegaría con fuerza su carrera artística, aun cuando no le gustaban los escenarios. Fue su padre, su “adorado padre” al que el músico no dejó nunca de recordar en entrevistas y charlas, el que le regaló una guitarra cuando estaba en bachillerato. Aute, que se había nutrido de música y cine anglosajones en sus años en Filipinas, se aficionó aún más al rock and roll al escuchar Caravana musical de Ángel Álvarez en la radio. Tocó la guitarra acústica en grupos colegiales, en los que dio rienda suelta a su gusto por Elvis Presley. A su regreso del servicio militar en Cataluña, sin abandonar la pintura e influido por un viaje a París donde conoció los nuevos sonidos franceses representados en Jacques Brel o Serge Gainsbourg, escribió sus primeras canciones. Una de ellas, Rosas en el mar, sería un éxito en la interpretación de Massiel. Mari Trini y Rosa León también lucieron en sus voces sus estampas sentimentales.

Eso le llevaría a publicar en 1967 su primer disco, Diálogos de Rodrigo y Ximena, en el que, influido por el primer Bob Dylan, mostraba un cantautor introspectivo pero también crítico con el mundo que le rodeaba. Con mejor acabado editó un año después, 24 Canciones Breves, un álbum de un perfil más existencialista, marcado por la separación de sus padres y en el que el compositor, que se acababa de casar con Maritchu Rosado –su esposa hasta su muerte–, dejaba ver su particular exploración del universo femenino.

Pese al éxito, vio su aventura musical como algo temporal, intentando dedicarse a la pintura y la poesía. Desencantado con la industria discográfica, pensó en retirarse de la música tras la salida de 24 Canciones Breves, pero en los primeros setenta publicó una fabulosa trilogía discográfica formada por Rito (1973), Espuma (1974) y Sarcófago (1976). Conocida como la trilogía de Canciones de amor y de muerte, Aute, que en aquellos años también compuso bandas sonoras para películas de Jaime Chávarri o Fernando Fernán Gómez, se erigió como un maestro de la sátira social, dueño de un verso libre y expresionista, desbordante de sarcasmo ante las injusticias sociales. Y no sólo eso: maravilló –especialmente en Espuma– por su erotismo, desplegando armas líricas novedosas en composiciones que no trataban a la mujer como un mero artículo. Sería una constante en su carrera y en su mejor obra: en sus canciones el amor no seguía un esquema rígido y superficial, tan propio del pop. De esta forma, en aquella España con el franquismo aún presente, temas como Anda, Nana a una niña fríaSólo tu cuerpo o Lentamente eran toda una transgresión contra morales obsoletas y sensibilidades caducas.

Muchos aprendieron a amar a través de las canciones de Aute, que sin buscarlo se convirtió en un representante de la Nueva Canción Castellana, un joven talento que compartía espacio y visión con el grupo Canción del Pueblo formado por cantautores como Hilario Camacho, Elisa Serna o Adolfo Celdrán. Pero 1978 fue su año clave. Ofreció su primer concierto durante un acto del sindicato de la CNT en la ciudad de Albacete y publicó Albanta, su disco más emblemático, donde poetizaba el rayo de esperanza de la nueva España democrática. Este álbum, que contó con los arreglos de Teddy Bautista, guardaba su himno Al alba, una canción sufriente y de desamor que compuso al hilo de la brutal coyuntura de los últimos condenados a muerte del régimen franquista. Pero contenía más joyas de ese pensamiento insumiso como Anda suelto satanás, Digo que soy libre o A por el mar. Su camino de errante idealista y díscolo, que también había iniciado a su manera Joan Manuel Serrat, más tarde sería el horizonte en el que se fijaría Joaquín Sabina.

Tras sufrir una tuberculosis en Cuba, donde entabló una estrecha amistad con Silvio Rodríguez, su obra quedó empañada de un pensamiento más escéptico pero no por ello menos lúcido con respecto a la existencia, algo que plasmó en la segunda trilogía de su carrera, llamada Canciones de amor y vida y compuesta por De par en par (1979), Alma (1980) y Fuga (1982).

Durante los ochenta hubo criba de cantautores en España, pero él sobrevivió, en buena parte por la complicidad con su público. En ese tiempo publicó trabajos desafortunados y que fueron un fracaso como Templo, y otros más interesantes como Segundos fuera. Su creación musical se redujo a partir de los años noventa, aunque en su catálogo se podían encontrar buenos discos como Slowly (1992), Alevosía (1995) y Alas y balas (2002). Su compromiso político, tan criticado en los sectores conservadores, nunca mermó, apoyando incluso a partidos como Izquierda Unida. Tampoco lo hicieron sus otras pasiones artísticas como la pintura, la poesía y el cine, que le llevaron a abrir exposiciones, editar poemarios y dirigir películas animadas.

Inquieto y exigente, Aute llegó al siglo XXI reconocido como un gran referente musical. La canción de autor española no podía ser lo mismo sin él y muchos se lo reconocieron en numerosos homenajes. En 2000, el disco tributo ¡Mira que eres canalla, Aute! contó con nombres como Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Pedro Guerra, Pablo Milanés, Javier Álvarez, Ana Belén, Ismael Serrano, Silvio Rodríguez, Rosendo o José Mercé. Más recientemente, el año pasado, el álbum Giralunas sumó a músicos de otra generación rindiéndole honores como Xoel López, Rozalén, Depedro, Estopa, Leiva, Vanesa Martín, Andrés Suárez, Miguel Poveda o Soleá Morente.

Aute era patrimonio de la canción de autor y todos lo sabían. Una de sus últimas actuaciones fue en Madrid en junio de 2016 en un concierto solidario, al que acudió desinteresadamente como tantas veces hizo a lo largo de su medio siglo de carrera. En la sala La Rivera estaban Vetusta Morla, Los Enemigos, Depedro, Andrés Suárez o La Habitación Roja, entre otros. Llegó con su guitarra al hombro, la camisa por fuera, caminando despacio, con su particular seriedad venerable y una extraordinaria sencillez mundana. Entre bambalinas, se respiraba un respeto omnipotente a su figura. Todos los músicos fueron uno por uno a saludarle. Especialmente emotivo fue el momento en el que Miguel Ríos, enterado de su presencia, le buscó y le abrazó en el estrecho pasillo del backstage al grito de “cómo me alegro de verte, canalla”. Era como ver pasar la historia de la música popular española, con todas sus emociones luchadas y conquistadas, en el abrazo de esas dos viejas glorias.

Minutos después, Aute salió solo al escenario de una sala abarrotada de jóvenes. Quieto, iluminado simplemente por el foco, parecía haber brotado en la oscuridad como ese girasol de la fábula que solía contar. Habló con temple, miró a los rostros de las primeras filas como si fueran estrellas y contó de dónde venía su canción Al alba, que dedicó a todas las víctimas del drama de los refugiados en Europa. Hoy podríamos oírla en mitad de este goteo de ausencias por el coronavirus. Cuando sonaron los primeros acordes acústicos de una incisiva Al alba, el silencio cortaba la respiración. Ahora también. Aunque ya se haya ido, en mitad de unos tiempos terriblemente difíciles, sus canciones fueron, son y serán fábulas con las que explicar nuestras vidas en este mundo de desajustes.

 

5 PASOS PARA SER UNA PERSONA MÁS MADURA…

5 PASOS PARA SER UNA PERSONA MÁS MADURA

ALBERTO

Autor, Conferencista e Influencer en Redes Sociales

La madurez es un proceso gradual que se va dando a través de la vida y que, aunque puedas pensar lo contrario, no tiene mucho que ver con la edad sino con la forma en la que afrontas cada experiencia en tu vida. Hay personas que por muchos años que tengan nunca logran ser maduros.

Ser una persona más madura es algo con lo que podemos comprometernos nosotros mismos, si estamos decididos a ello podemos dar una serie de pasos para lograrlo. Comparto contigo 5 que te serán muy útiles.

Comprométete: Con todos los aspectos de tu vida. Si estás haciendo algo en tu vida que el compromiso sea real, bien sea una relación de pareja, tu trabajo o cualquier otra cosa. Cuando eres una persona en camino a la madurez demuestras el compromiso que tienes con los diferentes aspectos de tu vida y no tomas las cosas a la ligera.

Toma responsabilidad por tus acciones: Si realmente quieres alcanzar la madurez es el momento de dejar de culpar a otros por tus acciones, de buscar excusas externas o de encogerte de hombros cuando te piden explicaciones. Es el momento de empezar a asumir que tus actos tienen consecuencias que tienes que asumir.

Sé agradecido: Con la vida en general. Aunque nuestra situación no se la mejor o la que esperamos siempre hay cosas que agradecer en la vida y esa actitud nos hará mucho más viable salir adelante, entender esta situación es una demostración de madurez muy necesaria.

Ten apertura: Una clara señal de madurez es tener la capacidad de escuchar a otros y entender su posición. Una persona inmadura más bien es alguien que se cierra, que no quiere escuchar y que menosprecia las ideas de otros.

Sé respetuoso: El respeto a los demás, a las diferencia de ideas o a la forma en la que otros actúan es una importante señal de madurez. Apegarse a aquello de haz el bien y no mires a quien (no lo hace), es una demostración de que claramente estamos siendo alguien maduro.

La madurez nos permite ser personas con la capacidad para comprender lo que ocurre a nuestro alrededor y actuar de la forma más adecuada, nos ahorra problemas, nos permite vivir más tranquilos y nos ayuda a enfocar nuestras energías en lo verdaderamente importante.

 

El #SíndromedeAsperger forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo #TEA

El #SíndromedeAsperger forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo #TEA. Es un trastorno del neurodesarrollo; el cerebro de la persona con Asperger funciona de manera diferente a la habitual, especialmente en la comunicación e interacción social y en la adaptación flexible a las demandas diarias.

Comparte las características nucleares del autismo respecto a las dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento.
Sin embargo, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual media e incluso superior a la media de la población.

Tiene dificultad para entender la comunicación no verbal (gestos, expresiones faciales, tono de voz, etc.) y los mensajes sutiles que se transmiten a través de este canal. Puede hablar durante mucho tiempo de sus temas de interés, pero tiene dificultad para saber cuándo terminar la conversación.
Le cuesta elegir temas de los que “hablar por hablar” o tener una charla “social” con otras personas.

Es muy literal; comprende el lenguaje según el significado exacto de las palabras por lo que muchas veces no entiende las bromas, los chistes, las metáforas o los sarcasmos.
Su expresión verbal es correcta pero, a veces, utiliza el lenguaje de manera muy formal, siendo demasiado preciso, técnico e incluso pedante.

Le resulta difícil reconocer y comprender las reglas sociales “no escritas” por lo que, a veces, puede comportarse de manera inadecuada sin darse cuenta.
Quiere relacionarse con los demás, pero no sabe cómo hacerlo por lo que, a veces, puede encontrarse solo. Al igual que manejarse en situaciones en las que tiene que interactuar con muchas personas a la vez, lo que puede parecer que no quiere relacionarse o integrarse en el grupo.

Puede parecer que no expresa sus emociones ni tiene en cuenta las de los demás pero, en realidad, es que le resulta muy complejo darse cuenta intuitivamente de cuáles son los sentimientos y emociones de otras personas.
Encuentra difícil expresar sus propias emociones de una manera convencional por lo que, a veces, puede parecer que reaccionan de manera inadecuada, desproporcionada o “fuera de lugar”.

#EvoluciónDeLaSaludMental
#TrastornosDelNeurodesarrollo

 

MADRE

 

DESINTOXICAR EL ALMA…

 

¿ES HORA DE DESINTOXICAR TU ALMA?

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La desintoxicación del cuerpo es bastante común. Nuestros cuerpos absorben tantas cosas que no son buenas que a veces tenemos que desintoxicarnos para limpiar nuestro cuerpo. Pero, no todos saben que lo mismo puede sucederle a nuestras almas. Nuestras mentes y cuerpos pueden estar llenos de cosas negativas que son malas para nuestra salud.

Estas son algunas señales que indican cuando llega el momento de desintoxicar tu alma, y cómo comenzar a dejar ir las cosas y que tu alma vuelva a estar en orden:

1. Buscas lo negativo

Como dice el viejo refrán: “La miseria ama la compañía”. Cuando te interesan ver, leer o escuchar cosas que sabes que te molestarán o deprimirán entonces es hora de dar un paso atrás y pensar en la desintoxicación de tu alma.

Las personas negativas pueden arrastrarte hacia abajo con el tiempo, y es posible que ni siquiera te des cuenta hasta que haya estado sucediendo por mucho tiempo. Vale la pena mencionar que no es lo mismo una persona negativa y una que pasa por una situación negativa, así que ten en cuenta esto.

Apagar tus dispositivos (teléfonos, televisores, radios, tabletas, computadores) y conectarte con las personas que amas es una gran manera de dejar de buscar la miseria y alimentar a tu alma con cosas malas.

2. No estás consciente cuando hablas

¿Encuentras que la mayoría de las veces cuando empiezas a hablar, todo lo que dices es sarcástico? ¿Tiendes a herir los sentimientos de la gente o desanimarlos sin querer? Eso quiere decir que requieres con urgencia una desintoxicación del alma. No estás siendo consciente de las cosas que dices porque estás lleno de negatividad. Animar a los demás y pensar en cosas amables puede ayudar con esto. 

3. Tus amigos no quieren estar cerca de ti
 
Si constantemente emite vibraciones negativas, no es de extrañar que tus amigos probablemente no quieran verte tanto como tú a ellos. Esta es una de las principales señales de alerta de que tu alma necesita una desintoxicación seria para que puedas volver a conectarte con tus amigos. Ya no busques lo negativo y rodéate de personas que te hacen feliz, esto hará maravillas en ti.

4. Te sientes insensible

Las emociones son las que nos hacen humanos. Ninguna emoción es mala. Las emociones son neutrales, y es la forma en que tratamos con ellas las que mejoran o empeoran la situación. Pero cuando empiezas a sentirte insensible, y nada es bueno o malo, es hora de desintoxicar tu alma.

Tratamos el dolor crónico con analgésicos. El insomnio con pastillas para dormir. Los problemas de peso con dieta y ejercicio. Y lo peor es que podemos etiquetar la pérdida de emociones como una enfermedad mental, igual que la depresión, y ocultar los síntomas con medicamentos psiquiátricos que pueden empeorar las cosas, es como tapar con una curita una herida que no cicatriza.

Por tanto, conéctate con todos tus sentidos para reactivar tus emociones y que te ayuden a sanar esa herida debajo de la curita. 

5. Disfrutas de las desgracias ajenas 
En lugar de sentir simpatía o empatía cuando las cosas están yendo mal para otras personas, te alegras que así sea. ¿Cómo querrías que los demás reaccionaran si estuvieras en sus zapatos? Enfrentar honestamente está pésima actitud es la mejor manera de desintoxicarse. 
El problema es que muchas personas amargadas no saben que son amargadas, ya que están tan convencidos de que tienen la razón que no pueden ver sus propios errores en el espejo. Y cuanto más crezca la raíz de la amargura, más difícil será eliminarla.

6. Las personas felices te molestan 
Estar rodeado de personas felices puede hacerte sentir aún más miserable. Te sientes aislado de sus emociones positivas.Un rasgo que muchas personas felices comparten es la capacidad de aceptar las cosas tal como son. Si bien no tenemos control sobre todo lo que sucede en el mundo exterior, podemos controlar lo que sucede dentro de nosotros: cómo elegimos pensar, sentir y reaccionar ante esas situaciones externas. La calidad de nuestra vida está determinada por esos pensamientos y acciones. 
Meditar y mantenerte rodeado de una red de apoyo de las personas que amas te ayudará a eliminar este sentimiento negativo en particular y te ayudará a desintoxicar tu alma. La felicidad debería ser contagiosa, no molesta.
7. No duermes bien 
O te resulta difícil conciliar el sueño o despertarte. Tal vez tengas pesadillas que te despiertan en medio de la noche. Ésa es tu alma tratando de decirte que necesitas desintoxicarte, de inmediato. La meditación puede ser una gran herramienta para ayudar, si realineas tu alma y duermes mejor puedes sentirte positivo durante el día. 
8. Siempre eres la víctima 
Al menos, así es como te ves a ti mismo. Siempre eres el que ha sido menospreciado, o alguien te ha hecho daño. Si te encuentras en situaciones en las que siempre te victimizas, puede ser hora de mirar tu alma en serio y preguntarte: ¿realmente eres la víctima? Quizás la negatividad te acaba de alcanzar. 
Los pensamientos negativos dan a luz a palabras negativas, que a su vez crean más pensamientos negativos. Entrénate para notar cuando estés pensando, hablando o incluso comportándote de manera negativa, y tan pronto como lo notes, detente y dale la vuelta.
 
9. Evitas la meditación o la oración 
Estas actividades son las que nos obligan a pasar tiempo con nosotros mismos y nuestros pensamientos, son los momentos más honestos y vulnerables. Si evitas hacer esto, es porque hay algo dentro de tu alma que no quieres confrontar. Da pequeños pasos y concéntrate en meditar u orar cada día un poco más hasta que puedas comenzar la desintoxicación que tu alma necesita. 
La meditación y la oración calman el alma. Ver hacia adentro es una forma hermosa de limpiar la basura espiritual. Escuchar tu sabiduría interna es un camino rápido para deshacerte de lo que no te sirve. 
10. Siempre estás aburrido 
Nada te satisface. Tus pasatiempos ya no te atraen y nada suena divertido. Tu alma necesita una desintoxicación seria para que puedas comenzar a sentirte conectado emocionalmente con las cosas que amas de nuevo. Acercarte a tu red de apoyo y ponerte de nuevo en contacto con las cosas que amas, será de gran ayuda. 
Para concluir… 
Cuando los químicos malos se acumulan en nuestro cuerpo, causan una sobrecarga tóxica. Esto puede hacernos sentir aletargados o incluso enfermarnos. De manera similar, las emociones negativas también pueden acumularse en nuestro cuerpo. Esto puede pesar mucho en nuestra mente, espíritu y cuerpo cuando se ignora. 

Nuestro cuerpo y  alma siempre necesitan atención cuando se trata de negatividad y cosas malas para nosotros. No solo nuestros cuerpos pueden enfermarse, sino también nuestras almas y nuestras mentes. 

 

Las buenas personas no suelen sospechar de la maldad ajena…

Las buenas personas no suelen sospechar de la maldad ajena

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

  • 12 noviembre, 2018

La maldad ajena no debe hacer que cambiemos nuestra forma de ser y que desconfiemos de todos los que nos rodean. La culpa nunca será nuestra, sino de los que intenten aprovecharse de nosotros

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En ocasiones, pecamos de inocentes. No vemos venir las dobles intenciones, los egoísmos encubiertos o las falsedades envueltas en papel de regalo y acciones amables. La maldad, o mejor dicho, las traiciones o el interés ajeno, son muy comunes en nuestras relaciones de cada día.

Hay quien suele predicar aquello de “piensa mal y acertarás”. Pero las buenas personas, o aquellas que sencillamente prefieren siempre ver lo mejor de todo aquello que les envuelve, no suelen tener esta visión de los acontecimientos.

La nobleza de corazón mira siempre el lado bueno de las personas. Prefiere entregarse, dar segundas oportunidades y practicar la confianza. De ahí que a lo largo de sus vidas se lleven más de una decepción. Te invitamos a reflexionar sobre ello.

La maldad encubierta y los egoísmos disfrazados

El psicólogo e investigador Howard Gardner sorprendió a los medios con un comentario que dio la vuelta al mundo. Según el profesor de Harvard y gran divulgador sobre la inteligencia humana, las malas personas nunca llegan a ser buenos profesionales. Podrán alcanzar el éxito, pero nunca la excelencia.

Para Gardner, las buenas personas son aquellas que no buscan el reconocimiento, sino que se ven motivadas en sus trabajos por ofrecer un bien y un beneficio común. Es entonces, a través de esta visión y este sentimiento, cuando una persona llega a ser un buen profesional.

Lo mismo ocurre en el ámbito privado y relacional. Esa excelencia “personal” solo se alcanza propiciando el bienestar ajeno y el respeto mediante la reciprocidad. Quienes no practican esta apertura emocional y buscan solo el interés propio no construyen lazos, no crean puentes ni refuerzan vínculos.

No obstante, un problema añadido es que las personas con buenas intenciones, los nobles de corazón, no suelen percibir a aquel que va con mala intención.

Lee también: Detrás de todo niño rebelde hay una emoción que no sabe expresar

El interés encubierto

Según diversos estudios científicos realizados por el psicólogo Robert Feldman, de la Universidad de Massachusetts (Estados Unidos), cerca del sesenta por ciento de las personas dicen de media tres mentiras diarias.

  • Ahí se incluyen desde omisiones, exageracionesy hasta falsedades serias que persiguen un interés egoísta. Podríamos concluir así que hay “mentiras piadosas” y “grandes falsedades”. Estas últimas son las más destructivas.

  • El interés encubierto es aquel que busca un propósitoy que no duda en llevar cabo ciertos comportamientos engañosos para alcanzar un fin.

  • Los expertos en comportamiento humano indican que, de algún modo, todos buscamos beneficios de todos quienes nos rodean. No obstante, lo más común es esperar respeto, reconocimiento, cariño, amistad… Dimensiones que deben ofrecerse en libertady por voluntad propia.

Las personas que esconden en su corazón ciertas gotas de maldad y una pincelada de sutil egoísmo, manipulan a otras para conseguir sus propósitos.

Se produce pues una clara disonancia entre sus verdaderos sentimientos y las acciones que despliegan. Un comportamiento que no siempre podemos prever y que, por lo general, las buenas personas ni sospechan.

La nobleza de corazón no suele anticipar el falso interés

Caracterizadas por practicar la confianza, el respeto y el altruismo, muchas personas de noble corazón no anticipan el falso interés. Es así por diferentes razones:

  • La maldad o el egoísmo suele presentar un comportamiento encubierto que no es fácil de ver o intuir.

  • Las buenas personas se caracterizan por tener una gran empatía. La empatía es, ante todo, ser sensible ante las emociones ajenas, emociones como la tristeza, la alegría, la necesidad, la preocupación…

  • El cerebro humano por lo general, “no suele empatizar con la maldad o el egoísmo”. De ahí que no se perciba.

Y además, cuando alguien busca algún propósito de nosotros, hace uso de las sutiles artes del engaño y la manipulación. Por lo general, despiertan en nosotros la ternura, la amistad y otras emociones positivas que nos hacen caer en sus redes. Un proceso muy complejo.

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Las decepciones

Las decepciones suelen ser muy frecuentes en el corazón de una buena persona. Casi nadie dispone en su interior de un radar para captar la maldad ajena o la doble intención.

Por ello, la decepción suele ser mayor. Nos decepcionamos por ese dolor que nos han causado al caer en el engaño. Y también nos contrariamos con nosotros mismos, por no haberlo anticipado, por “pecar de ingenuos”.

No obstante, antes de martirizarnos con este tipo de pensamientos destructivos personalizándolos, hemos de asumir lo ocurrido como una experiencia, como un aprendizaje.

Las decepciones deben abrirnos los ojos, pero nunca cerrarnos el corazón. De lo contrario dejaremos de ser nosotros mismos. Y eso es algo que no podemos permitir. No dejes que comportamientos ajenos te obliguen a ser alguien que no eres.

 

Detrás de cada persona hay una historia que la hizo fuerte

A menudo suele decirse aquello de que una persona no nace de verdad, hasta que la vida le da un golpe. Hasta que aprende a ser fuerte.

 

 

 
 
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