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Archivo de la categoría: NOTICIAS Y PERIODICOS

Creo que mi hijo se droga, ¿qué hago?

La adolescencia es un periodo de evolución. A los cambios físicos y psicológicos hay que añadir que se transforma la manera en la que los muchachos y muchachas se relacionan con sus padres y su entorno. Esta época se relaciona también con el momento en que los adolescentes tienen sus primeros contactos con las drogas. El consumo de alcohol, tabaco y otras drogas es un tema que preocupa a los padres, que muchas veces no saben cómo actuar y cómo de grave es el consumo de sus hijos. Hoy en el blog hablamos sobre qué hacer si sospecho que mi hijo consume drogas.

 

¿Cómo saber si mi hijo se droga?

Es muy importante detectar que nuestro hijo o hija consume cuanto antes, no solo por los problemas físicos que se pueden derivar de este consumo, sino también para prevenir el desarrollo de una adicción.

Existen algunas señales que pueden indicarnos que nuestros hijos están consumiendo drogas y son:

  1. Cambios bruscos en el aseo corporal.
  2. Insomnio o pesadillas.
  3. Perdida o ganancia de peso brusca.
  4. Absentismo escolar.
  5. Disminución del rendimiento escolar.
  6. Tendencia a aislarse en su habitación.
  7. Falta de motivación y energía.
  8. Abandono de aficiones e intereses.
  9. Cambios bruscos de humor y nerviosismo.

Como padres, somos las personas que más conocemos a nuestro hijo, por lo que debemos confiar en nuestro instinto de cara a afrontar esta situación.

 

¿Qué hacer si mi hijo se droga?

La comunicación es un factor clave a la hora de prevenir el consumo de drogas de nuestros hijos. Por un lado, una comunicación cercana nos facilitará el darnos cuenta de los primeros consumos; por otro, nos ayudará a afrontar el problema de la mejor forma posible, esto es, con honestidad.

Ignorar el problema, minimizarlo o tener una actitud intrusiva en la intimidad de nuestros hijos -registrando el móvil o los pantalones- no son las mejores maneras de afrontar la situación.

Es recomendable buscar un contexto cómodo para sacar el tema, pasar el día juntos de compras o en un evento que os guste a ambos.

Pueden pactarse restricciones específicas de dinero, espacios o amigos y evaluar si la conducta de nuestro hijo cambia durante este tiempo. En el caso de que así sea, premiar su esfuerzo y reconocerlo. Si, por el contrario, el conflicto persiste es recomendable buscar ayuda especializada.

 

Algunos de los consejos que puedes seguir son:

  • No dejarse llevar por el pánico
  • Afrontar la situación sin dejarla pasar por alto ni banalizarla.
  • Actuar con serenidad y no dramatizar
  • Acudir a un profesional que pueda ayudarte a orientar la situación y asesorarte sobre cómo afrontarla.
  • Habla con tu hijo y escúchale.
  • Se firme a la hora de defender tu posición
  • Establece unos límites claros, sobre todo en relación con el dinero
  • No hagas de detective con tu hijo. Respecta su intimidad y no le registres.

 

imagen sobre la adicción al cannabis

 

¿Y si nada de esto funciona?

Si a pesar de todas estas recomendaciones nuestro hijo no asume la situación y deja de consumir, es todavía más importante mantener una postura firme de rechazo al consumo desde el entorno familiar.

Es posible que aparezca una crisis familiar por este asunto, cuando ninguna de las dos partes quiere ceder en su postura. En este momento, suele ser habitual que los padres acaben cediendo por miedo a una ruptura familiar. No se debe ceder ante los chantajes que utiliza el consumidor para salirse con la suya.

Hay que dejar claro que no se le niega el apoyo familiar, sino que es él quién lo rechaza por no ajustarse a las normas de la casa. El adolescente consumidor va a buscar cualquier grieta o resquicio en la opinión de sus padres para seguir consumiendo. Estas posturas intermedias dan la idea al consumidor de que acabará saliéndose con la suya si persiste en su empeño.

En ocasiones, ponernos firmes en nuestra opinión no garantiza que nuestro hijo dejará de consumir; puede incluso que opte por abandonar el hogar y siga un proceso de mayor deterioro. Las personas con una enfermedad adictiva necesitan «tocar fondo» para darse cuenta de su problema y puedan pedir ayuda.

La ayuda de un profesional que os oriente y aconseje sobre la mejor forma de actuar en estos casos también puede ayudaros.

En Síndrome Adicciones contamos con una unidad de jóvenes orientada a la prevención y a frenar el consumo temprano de sustancias.

 

DESINTOXICAR EL ALMA…

 

¿ES HORA DE DESINTOXICAR TU ALMA?

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La desintoxicación del cuerpo es bastante común. Nuestros cuerpos absorben tantas cosas que no son buenas que a veces tenemos que desintoxicarnos para limpiar nuestro cuerpo. Pero, no todos saben que lo mismo puede sucederle a nuestras almas. Nuestras mentes y cuerpos pueden estar llenos de cosas negativas que son malas para nuestra salud.

Estas son algunas señales que indican cuando llega el momento de desintoxicar tu alma, y cómo comenzar a dejar ir las cosas y que tu alma vuelva a estar en orden:

1. Buscas lo negativo

Como dice el viejo refrán: “La miseria ama la compañía”. Cuando te interesan ver, leer o escuchar cosas que sabes que te molestarán o deprimirán entonces es hora de dar un paso atrás y pensar en la desintoxicación de tu alma.

Las personas negativas pueden arrastrarte hacia abajo con el tiempo, y es posible que ni siquiera te des cuenta hasta que haya estado sucediendo por mucho tiempo. Vale la pena mencionar que no es lo mismo una persona negativa y una que pasa por una situación negativa, así que ten en cuenta esto.

Apagar tus dispositivos (teléfonos, televisores, radios, tabletas, computadores) y conectarte con las personas que amas es una gran manera de dejar de buscar la miseria y alimentar a tu alma con cosas malas.

2. No estás consciente cuando hablas

¿Encuentras que la mayoría de las veces cuando empiezas a hablar, todo lo que dices es sarcástico? ¿Tiendes a herir los sentimientos de la gente o desanimarlos sin querer? Eso quiere decir que requieres con urgencia una desintoxicación del alma. No estás siendo consciente de las cosas que dices porque estás lleno de negatividad. Animar a los demás y pensar en cosas amables puede ayudar con esto. 

3. Tus amigos no quieren estar cerca de ti
 
Si constantemente emite vibraciones negativas, no es de extrañar que tus amigos probablemente no quieran verte tanto como tú a ellos. Esta es una de las principales señales de alerta de que tu alma necesita una desintoxicación seria para que puedas volver a conectarte con tus amigos. Ya no busques lo negativo y rodéate de personas que te hacen feliz, esto hará maravillas en ti.

4. Te sientes insensible

Las emociones son las que nos hacen humanos. Ninguna emoción es mala. Las emociones son neutrales, y es la forma en que tratamos con ellas las que mejoran o empeoran la situación. Pero cuando empiezas a sentirte insensible, y nada es bueno o malo, es hora de desintoxicar tu alma.

Tratamos el dolor crónico con analgésicos. El insomnio con pastillas para dormir. Los problemas de peso con dieta y ejercicio. Y lo peor es que podemos etiquetar la pérdida de emociones como una enfermedad mental, igual que la depresión, y ocultar los síntomas con medicamentos psiquiátricos que pueden empeorar las cosas, es como tapar con una curita una herida que no cicatriza.

Por tanto, conéctate con todos tus sentidos para reactivar tus emociones y que te ayuden a sanar esa herida debajo de la curita. 

5. Disfrutas de las desgracias ajenas 
En lugar de sentir simpatía o empatía cuando las cosas están yendo mal para otras personas, te alegras que así sea. ¿Cómo querrías que los demás reaccionaran si estuvieras en sus zapatos? Enfrentar honestamente está pésima actitud es la mejor manera de desintoxicarse. 
El problema es que muchas personas amargadas no saben que son amargadas, ya que están tan convencidos de que tienen la razón que no pueden ver sus propios errores en el espejo. Y cuanto más crezca la raíz de la amargura, más difícil será eliminarla.

6. Las personas felices te molestan 
Estar rodeado de personas felices puede hacerte sentir aún más miserable. Te sientes aislado de sus emociones positivas.Un rasgo que muchas personas felices comparten es la capacidad de aceptar las cosas tal como son. Si bien no tenemos control sobre todo lo que sucede en el mundo exterior, podemos controlar lo que sucede dentro de nosotros: cómo elegimos pensar, sentir y reaccionar ante esas situaciones externas. La calidad de nuestra vida está determinada por esos pensamientos y acciones. 
Meditar y mantenerte rodeado de una red de apoyo de las personas que amas te ayudará a eliminar este sentimiento negativo en particular y te ayudará a desintoxicar tu alma. La felicidad debería ser contagiosa, no molesta.
7. No duermes bien 
O te resulta difícil conciliar el sueño o despertarte. Tal vez tengas pesadillas que te despiertan en medio de la noche. Ésa es tu alma tratando de decirte que necesitas desintoxicarte, de inmediato. La meditación puede ser una gran herramienta para ayudar, si realineas tu alma y duermes mejor puedes sentirte positivo durante el día. 
8. Siempre eres la víctima 
Al menos, así es como te ves a ti mismo. Siempre eres el que ha sido menospreciado, o alguien te ha hecho daño. Si te encuentras en situaciones en las que siempre te victimizas, puede ser hora de mirar tu alma en serio y preguntarte: ¿realmente eres la víctima? Quizás la negatividad te acaba de alcanzar. 
Los pensamientos negativos dan a luz a palabras negativas, que a su vez crean más pensamientos negativos. Entrénate para notar cuando estés pensando, hablando o incluso comportándote de manera negativa, y tan pronto como lo notes, detente y dale la vuelta.
 
9. Evitas la meditación o la oración 
Estas actividades son las que nos obligan a pasar tiempo con nosotros mismos y nuestros pensamientos, son los momentos más honestos y vulnerables. Si evitas hacer esto, es porque hay algo dentro de tu alma que no quieres confrontar. Da pequeños pasos y concéntrate en meditar u orar cada día un poco más hasta que puedas comenzar la desintoxicación que tu alma necesita. 
La meditación y la oración calman el alma. Ver hacia adentro es una forma hermosa de limpiar la basura espiritual. Escuchar tu sabiduría interna es un camino rápido para deshacerte de lo que no te sirve. 
10. Siempre estás aburrido 
Nada te satisface. Tus pasatiempos ya no te atraen y nada suena divertido. Tu alma necesita una desintoxicación seria para que puedas comenzar a sentirte conectado emocionalmente con las cosas que amas de nuevo. Acercarte a tu red de apoyo y ponerte de nuevo en contacto con las cosas que amas, será de gran ayuda. 
Para concluir… 
Cuando los químicos malos se acumulan en nuestro cuerpo, causan una sobrecarga tóxica. Esto puede hacernos sentir aletargados o incluso enfermarnos. De manera similar, las emociones negativas también pueden acumularse en nuestro cuerpo. Esto puede pesar mucho en nuestra mente, espíritu y cuerpo cuando se ignora. 

Nuestro cuerpo y  alma siempre necesitan atención cuando se trata de negatividad y cosas malas para nosotros. No solo nuestros cuerpos pueden enfermarse, sino también nuestras almas y nuestras mentes. 

 

Las buenas personas no suelen sospechar de la maldad ajena…

Las buenas personas no suelen sospechar de la maldad ajena

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

  • 12 noviembre, 2018

La maldad ajena no debe hacer que cambiemos nuestra forma de ser y que desconfiemos de todos los que nos rodean. La culpa nunca será nuestra, sino de los que intenten aprovecharse de nosotros

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En ocasiones, pecamos de inocentes. No vemos venir las dobles intenciones, los egoísmos encubiertos o las falsedades envueltas en papel de regalo y acciones amables. La maldad, o mejor dicho, las traiciones o el interés ajeno, son muy comunes en nuestras relaciones de cada día.

Hay quien suele predicar aquello de “piensa mal y acertarás”. Pero las buenas personas, o aquellas que sencillamente prefieren siempre ver lo mejor de todo aquello que les envuelve, no suelen tener esta visión de los acontecimientos.

La nobleza de corazón mira siempre el lado bueno de las personas. Prefiere entregarse, dar segundas oportunidades y practicar la confianza. De ahí que a lo largo de sus vidas se lleven más de una decepción. Te invitamos a reflexionar sobre ello.

La maldad encubierta y los egoísmos disfrazados

El psicólogo e investigador Howard Gardner sorprendió a los medios con un comentario que dio la vuelta al mundo. Según el profesor de Harvard y gran divulgador sobre la inteligencia humana, las malas personas nunca llegan a ser buenos profesionales. Podrán alcanzar el éxito, pero nunca la excelencia.

Para Gardner, las buenas personas son aquellas que no buscan el reconocimiento, sino que se ven motivadas en sus trabajos por ofrecer un bien y un beneficio común. Es entonces, a través de esta visión y este sentimiento, cuando una persona llega a ser un buen profesional.

Lo mismo ocurre en el ámbito privado y relacional. Esa excelencia “personal” solo se alcanza propiciando el bienestar ajeno y el respeto mediante la reciprocidad. Quienes no practican esta apertura emocional y buscan solo el interés propio no construyen lazos, no crean puentes ni refuerzan vínculos.

No obstante, un problema añadido es que las personas con buenas intenciones, los nobles de corazón, no suelen percibir a aquel que va con mala intención.

Lee también: Detrás de todo niño rebelde hay una emoción que no sabe expresar

El interés encubierto

Según diversos estudios científicos realizados por el psicólogo Robert Feldman, de la Universidad de Massachusetts (Estados Unidos), cerca del sesenta por ciento de las personas dicen de media tres mentiras diarias.

  • Ahí se incluyen desde omisiones, exageracionesy hasta falsedades serias que persiguen un interés egoísta. Podríamos concluir así que hay “mentiras piadosas” y “grandes falsedades”. Estas últimas son las más destructivas.

  • El interés encubierto es aquel que busca un propósitoy que no duda en llevar cabo ciertos comportamientos engañosos para alcanzar un fin.

  • Los expertos en comportamiento humano indican que, de algún modo, todos buscamos beneficios de todos quienes nos rodean. No obstante, lo más común es esperar respeto, reconocimiento, cariño, amistad… Dimensiones que deben ofrecerse en libertady por voluntad propia.

Las personas que esconden en su corazón ciertas gotas de maldad y una pincelada de sutil egoísmo, manipulan a otras para conseguir sus propósitos.

Se produce pues una clara disonancia entre sus verdaderos sentimientos y las acciones que despliegan. Un comportamiento que no siempre podemos prever y que, por lo general, las buenas personas ni sospechan.

La nobleza de corazón no suele anticipar el falso interés

Caracterizadas por practicar la confianza, el respeto y el altruismo, muchas personas de noble corazón no anticipan el falso interés. Es así por diferentes razones:

  • La maldad o el egoísmo suele presentar un comportamiento encubierto que no es fácil de ver o intuir.

  • Las buenas personas se caracterizan por tener una gran empatía. La empatía es, ante todo, ser sensible ante las emociones ajenas, emociones como la tristeza, la alegría, la necesidad, la preocupación…

  • El cerebro humano por lo general, “no suele empatizar con la maldad o el egoísmo”. De ahí que no se perciba.

Y además, cuando alguien busca algún propósito de nosotros, hace uso de las sutiles artes del engaño y la manipulación. Por lo general, despiertan en nosotros la ternura, la amistad y otras emociones positivas que nos hacen caer en sus redes. Un proceso muy complejo.

Lee también Los pensamientos positivos mejoran tu salud

Las decepciones

Las decepciones suelen ser muy frecuentes en el corazón de una buena persona. Casi nadie dispone en su interior de un radar para captar la maldad ajena o la doble intención.

Por ello, la decepción suele ser mayor. Nos decepcionamos por ese dolor que nos han causado al caer en el engaño. Y también nos contrariamos con nosotros mismos, por no haberlo anticipado, por “pecar de ingenuos”.

No obstante, antes de martirizarnos con este tipo de pensamientos destructivos personalizándolos, hemos de asumir lo ocurrido como una experiencia, como un aprendizaje.

Las decepciones deben abrirnos los ojos, pero nunca cerrarnos el corazón. De lo contrario dejaremos de ser nosotros mismos. Y eso es algo que no podemos permitir. No dejes que comportamientos ajenos te obliguen a ser alguien que no eres.

 

Detrás de cada persona hay una historia que la hizo fuerte

A menudo suele decirse aquello de que una persona no nace de verdad, hasta que la vida le da un golpe. Hasta que aprende a ser fuerte.

 

 

 

Franck Pourcel – Morir de Amor

 

UNA MUJER FUERTE….

Las mujeres fuertes están agotadas emocionalmente, a continuación las 6 razones de por qué

Según la gente, una mujer fuerte va por la vida de forma feroz sin preocuparse por lo que los demás piensen de ella. Hace ver que la vivir la vida es algo simple y sencillo. Una mujer fuerte es una que motiva e inspira a los demás a vivir su vida de la forma que quieran. No aceptará un no como respuesta y persigue lo que desea, incluso si otras personas se oponen. Una mujer fuerte desea que los demás saquen el máximo provecho de las oportunidades y busquen alcanzar sus sueños, sin importar las circunstancias. Este tipo de mujer siempre está exigiéndose para ser la mejor y animando a los demás para que también sean la mejor versión de ellos mismos.

Para el resto del mundo, una mujer fuerte tiene una reserva infinita de energía. Es una luchadora y se enfrentará con quien sea y con lo que sea para lograr lo que quiere. Cuando se trata de cuidar de otras personas, una mujer fuerte es el tipo de gente que cuida por naturaleza. A pesar de lo cansada que pueda estar, siempre se hará cargo de sus responsabilidades y cuidará de sus seres queridos. Las mujeres fuertes tienen la misma cantidad de horas al día que todos, pero algunas veces parece que son más productivas que una persona normal. Aunque una mujer fuerte siempre tiene un horario ocupado, encuentra la forma de tener tiempo para todo. Incluso con todas las responsabilidades que tiene, una mujer fuerte es capaz de fluir por la vida sin demasiado esfuerzo, sin dejar que nada la abrume.

Nada se interpone en su camino y nada evitará que alcance sus sueños. Sin embargo, aunque parezca que es una supermujer, una mujer fuerte es humana y tiene sus propias debilidades. Sigue sintiendo ansiedad y estrés, como cualquier otra persona. Para la gente, a las mujeres fuertes no parece afectarlas la negatividad, pero en medio de su fortaleza estas mujeres tienen que lidiar con los mismos sentimientos y pensamientos tóxicos que todo el mundo tiene. Aunque logran enfrentar la vida con una sonrisa, la presión que sienten es en parte debido a todas las responsabilidades que asumen.

Por esta razón, aunque son personas asombrosas, las mujeres fuertes suelen sentirse muy cansadas todo el tiempo. Aunque esta sensación de cansancio puede ser física, gran parte de ella es cansancio emocional. Si esto no se trata, el cansancio podría afectar el cuerpo y la mente de la mujer. Una mujer fuerte que está acostumbrada a cierto nivel de productividad se encontrará perdida cuando no pueda hacer tantas cosas como quiera. Cuando tienen que lidiar con el cansancio emocional, ya suelen haberse dejado la piel y están haciendo lo mejor que pueden para continuar. Aunque el mundo aplaude a estas fuertes mujeres por vivir su vida de la forma que quieren, comentan el error de no abordar el cansancio emocional que suele acompañar este estilo de vida.

¿Por qué están cansadas emocionalmente?

  1. Nunca recurren a los demás para tener seguridad emocional.

¿Eres el tipo de mujer que siempre lidia con sus propias emociones? Aunque deberías solo recurrir a ti para tener seguridad emocional, también es cierto que deberías tener a personas en tu vida con las que puedes compartir

  1. Dan y dan y nunca reciben nada a cambio.

Las mujeres fuertes suelen ser personas que dan naturalmente. Aunque no hay nada malo con dar, puedes dejar de dar si no hay nada más que ofrecer. Ya que las mujeres fuertes rara vez piden algo, suelen quedarse sintiendo más vacías que las demás.

  1. Sienten dolor adentro, pero no lo dejan salir.

Las mujeres fuertes suelen tener la impresión de que siempre deben mostrarse fuertes. No hay nada malo con la fortaleza, pero tampoco hay nada malo con ser vulnerable.

  1. No se dan el cuidado que se merecen.

Eres humana. Necesitas amor, cariño y cuidado, como cualquier otra persona. Las mujeres fuertes rara vez reciben estas cosas porque sencillamente intimidan a los demás o le proyectan al resto del mundo la impresión de que ya están bien cuidadas.

  1. Nunca piden amor.

Las mujeres fuertes nunca piden amor, al menos esto es lo que cree el resto del mundo. Sin embargo, las mujeres fuertes, como cualquier otra persona, necesitan amor.

  1. No les gusta compartir sus problemas con los demás.

Abrirte para contar tus problemas puede ser una señal de debilidad. La verdad es que las mujeres fuertes también necesitan a alguien con el cual hablar sobre sus problemas.

¡Las mujeres fuertes deberían seguir viviendo de la misma forma mientras que también se aseguran de que cuidan de ellas! ¿Estás de acuerdo? ¡Cuéntanos tu opinión en los comentarios y no se te olvide compartir esto con todas las mujeres fuertes en tu vida!

 

ENFERMEDADES MENTALES…

7 enfermedades que tu mente crea y te están matando poco a poco

“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos…”
Buda

¿Te has puesto a pensar que la mente se puede convertir en uno de tus peores enemigos? No sólo por las pesadillas que recrea después de leer alguna novela de terror o ver una película de suspenso, su poder va más allá, desde lograr que alcancemos una meta que parecía imposible, hasta arruinar los planes (de cualquier índole) que teníamos. 

Hay una frase que dice que somos nuestros pensamientos, refiriéndose justamente a que, todo aquello que creemos, queremos y atraemos con la mente es lo que se materializa. 

La relación existente entre la psique (mente) y el cuerpo (soma) son las causantes de lo que conocemos como “enfermedades psicosomáticas”, las cuales pueden convertirse en una verdadera pesadilla.  

Aunque parezca insignificante, el 25 % de las molestias físicas que tenemos se deben a causas psicológicas, es por eso que la buena relación entre mente y cuerpo es de mucha importancia para el bienestar de todas las personas.

Generalmente los síntomas que se manifiestan en nuestro cuerpo cuando existe alguna enfermedad pueden ser explicados y atendidos por un médico que nos indica lo que debemos hacer para tener una pronta recuperación; sin embargo, cuando ésta es psicosomática, los síntomas no pueden ser explicados por ningún experto, haciendo más difícil que el paciente vuelva a sentirse mejor.

Es por eso que controlar nuestras emociones y pensamientos es de suma importancia, ya que en muchas ocasiones (más de los que creemos) nuestras molestias corporales son muestra de algo que ocupa nuestra mente. Por ejemplo, los daños físicos como caída del cabello y úlceras son ocasionadas principalmente por el estrés y la depresión.

El ritmo al que vivimos en la actualidad, aunado a las presiones sociales y laborales, además de las responsabilidades que tenemos en la cotidianidad, causan que descuidemos un aspecto realmente importante: el interior, que está directamente conectado con la mente y su bienestar, por lo tanto, con el resto de nuestro ser.

Existen siete enfermedades psicosomáticas que cada día van en aumento, debido a lo que anteriormente hemos enunciado. Si has tenido algunos malestares pero en realidad no sabes bien a qué se debe porque el médico te dice que no tienes “nada”, te recomendamos seguir leyendo, tal vez aquí encuentres aquello que te aqueja y puedas descubrir la razón: 

Dolor de cabeza

 

Causado por el estrés, depresión o ansiedad, estos dolores llegan a convertirse en un problema de salud común en todo el mundo. La tensión y dolor en los hombros, el cuello y la cabeza es una consecuencia del ajetreo diario por todas las actividades que realizamos, pero que puede disminuir e incluso desaparecer si tomamos las medidas necesarias para calmarnos y respirar un poco.

Infarto

 

El poco control que tenemos sobre nuestras emociones también es un problema común en todos los seres humanos, especialmente cuando se trata de la ira, a la que la mayoría estamos expuestos y puede, incluso, causar un infarto. Cuando nos enojamos en demasía, nuestro cuerpo genera grasa que está dispuesta a quemarse en una actividad física, de no ser así el corazón podría sufrir graves consecuencias.

Dolor abdominal crónico

 

Este tipo de dolor también es causado por el mal manejo de nuestras emociones. A pesar que en la mayoría de los casos esta molestia es originada por la mala alimentación que en ocasiones llevamos, el enojo y la tristeza también son un punto clave para sentir “un hoyo en el estomago”. 

Fibromialgia

 

La hipersensibilidad o dolor crónico muscular en todo el cuerpo, viene acompañada de síntomas como dificultad para dormir, dolor de cabeza, hormigueo en las piernas y en los pies, falta de concentración y, sobre todo, dolor cuando presionan algún músculo. Generalmente este padecimiento es causado por una carga extrema de estrés o por algún evento traumático.

Fatiga crónica

 

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La falta de energía suele ser muy abrumadora para la vida diaria. Si has sentido que ni durmiendo 12 horas has descansado bien, es probable que tengas esta enfermedad. Así como en otros padecimientos psicosomáticos, la fatiga crónica también es provocada por el mal manejo emocional, pues al estar a la defensiva todo el tiempo y el no permitirnos ser vulnerables nos puede agotar, así como llevar el estrés laboral o personal todo el tiempo presente en la mente.

Úlceras

 

El horror del estrés llega nuevamente con esta molestia. Lo que comienza como una gastritis común y corriente puede convertirse en una peritonitis aguda que es capaz de llevarnos a la muerte. La ansiedad y el estilo de vida que llevamos actualmente, además de los malos hábitos alimenticios que llevamos, son algunas de las causas de estas pequeñas lesiones en la mucosa de nuestro aparato digestivo.

Afecciones inmunitarias

 

Cuando padecemos un cuadro de ansiedad, estrés o depresión, nuestras defensas tienden a bajar, provocando que nos enfermemos más, teniendo malestares innecesarios en nuestra vida, es por eso que la relajación, el ejercicio y aprender a respirar son actividades muy importantes para nuestra salud. 

Normalmente no le damos importancia al poder que nuestra mente tiene, creemos que nuestro cerebro sirve sólo para llevar a cabo las actividades del trabajo o de la escuela, pero no ponemos atención ni le damos el valor que merece. Veámoslo así: nuestra mente es nuestro hogar, en él viven no sólo nuestros sueños y recuerdos, también nuestro presente y aunque no lo creamos, cada palabra y pensamiento que pasa por él tiene gran repercusión a nivel físico, anímico y sentimental. Cuídala, procúrala, a ninguno de nosotros nos gusta tener una casa sucia en la cual no se pueda descansar. 

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Te compartimos una Guía de meditación para principiantes que te ayudará a tranquilizarte en los momentos que más lo necesites. Recurre al arte, a la lectura o escritura, tienen muchos beneficios, da click aquí para conocer más sobre ello y comenzar a sentirte mejor. 

 

Cómo ayudar a un hijo a salir de las drogas…

Lo más difícil es hacer ver a tu hijo que tiene un problema que debe solucionar ya

El tema de las drogodependencias es muy amplio y complicado. Si conoces a alguien que haya tenido un problema de drogas sabrás que es un proceso largo. Dependiendo del tipo de droga la persona puede estar muchos años en tratamiento y aun así no hay garantías de su recuperación completa. Por lo que en este artículo solo nos vamos a centrar en la primera fase del proceso. Hacerle ver a tu hijos el camino que está tomando y todo lo que se está perdiendo ahora y se perderá en el futuro si sigue así.

Hay muchas clases de drogas y cada una es un mundo. Desde drogas legales como el alcohol y el tabaco hasta drogas ilegales como la cocaína, marihuana, alucinógenos, etc. Todas son igualmente peligrosas solo que en unas los efectos son más evidentes y rápidos que en otras. El tratamiento de una adicción también dependerá del tipo de droga. Por ejemplo, en el caso de la heroína es una sustancia que va directamente a la sangre y crea rápidamente la dependencia. El proceso de dependencia del alcohol es más lento, sin embargo hay muchas más posibilidades de recaída que en la heroína porque hay más accesibilidad a él.

Tanto como si tu hijos abusa de las drogas como si es dependiente, lo primero que tienes que hacer es hablar con él y hacer que reconozca su problema. La diferencia reside en que en el abuso de drogas aun no hay una dependencia del cuerpo a la droga, pero la usa de manera peligrosa, causando un deterioro significativo en su vida social, familiar y laboral/escolar. Cuando hay dependencia, aparte de lo dicho anteriormente, también existe:

– Tolerancia: se necesita aumentar cada vez más la cantidad de sustancia para tener los mismos efectos.

– Síndrome de abstinencia cuando se deja de tomar la droga.

¿QUÉ PODEMOS HACER COMO PADRES SI NUESTRO HIJOS TIENE UNA ADICCIÓN?

Si vemos que nuestro hijo tiene una adicción, lo que debemos hacer es lo siguiente:

1. No te enfrentes a él ni le acuses de primeras.

Antes de hacer nada primero tienes que asegurarte de que realmente tu hijos consume drogas. ¿Últimamente ha cambiado su carácter? ¿Cómo son sus hábitos de sueño y comidas? ¿Siempre tiene dinero pero no trabaja?

Se empático y asertivo. Habla con él sobre que últimamente está cambiando y lo notas distante. Si él lo niega es mejor no insistir hasta que estemos seguros de que realmente está tomando drogas, tiene que admitir que tiene un problema para que podamos ayudarlo. Echarle sermones no servirá absolutamente de nada.

Apoyar a nuestros hijos no implica ser permisivos con el consumo

Apoyar a nuestros hijos no implica ser permisivos con el consumo

2. Una vez que estás seguro confróntale con tacto y hazle ver que como familia queréis ayudarlo.

Si hablamos de drogas duras y es menor de edad podéis llevarlo directamente a un centro de desintoxicación. Limpiar la droga de su cuerpo no es la cura pero es un primer paso para la recuperación. Después con la ayuda de un profesional tenéis que convencerlo para que acepte un programa de tratamiento. Hay centros integrales y centros de día que ofrecen buenos programas, lo ideal es que vaya a uno especializado en adolescentes y jóvenes. El asesoramiento profesional es básico porque el especialista sabrá mejor como lidiar con el adolescente y podrá asesoraros.

En el caso de que sea mayor de edad no podemos obligarle a recibir ayuda. Si habéis hablado con él, no reconoce el problema y se niega a hacer nada al respecto habrá que dar un paso más.

3. Quítale todo tipo de privilegios.

Hazle ver de una forma directa cuál es tu postura al respecto. El joven tiene que aceptar el tratamiento o se acabaron todo tipo de privilegios. Tiene que ver que hay más ventajas en aceptar el tratamiento que inconvenientes.

Córtale el grifo, sobre todo en lo referente al dinero. No aceptes chantajes emocionales ni te dejes engañar por lo que pueda decirte. Se claro y firme. En la familia tiene que haber una postura de absoluto rechazo a todo lo relacionado con drogas y un consenso entre los padres es fundamental. Eso sí, tu hijo tiene que entender que le ofreces tu ayuda en todo momento, pero que es él quien se niega a aceptarla. Tú te comprometes a ayudarle siempre pero tiene que haber unas normas mínimas que él tiene que asumir y que no se pueden pasar por alto. Las normas en realidad no son “normas”, son unas condiciones necesarias para que pueda haber una convivencia en la familia. Para que él esté saludable y pueda recuperarse de su adicción.

4. En casos extremos toma medidas extremas.

Si tu hijo no acepta tu ayuda y no quiere cambiar habría que plantearse la convivencia. Lo que se busca es que él reaccione, que se de cuenta de que no puede seguir así. Si buscamos un cambio a veces no hay más remedio que esperar a que “toque fondo”. Lo que no podemos hacer es seguir teniéndole en casa y dejarle consumir porque transmitimos el mensaje de que permitimos el consumo y se enlentece el proceso. El problema no va a desaparecer solo.

Dejar de convivir juntos garantiza un gran riesgo, por ejemplo el que el joven se junte con personas que le mantengan la adicción. Pero a veces no hay otra solución. Si queremos que nuestro hijo sea consciente del peligro y que “cambie el chip” tenemos que esperar a que reconozca el problema y armarnos de paciencia, aunque para ello tenga que darse de cara a la pared. A veces es necesario. Hasta que él mismo no lo vea dará igual lo que le digamos. Si le sobreprotegemos solo vamos a cronificar el problema. Estamos ofreciéndole nuestro apoyo en todo momento pero para ello tiene que comprometerse a cambiar. Dar este paso importante no es un camino de rosas y por eso hay que insistir en buscar ayuda de un profesional que os ayude y evite que acabéis cediendo.

Es importante apoyar a nuestro hijo/a y que vea que estamos con él o ellaEs importante apoyar a nuestro hijo/a y que vea que estamos con él o ella

5. Acompáñale en todo el proceso de tratamiento.

Una vez que tu hijo acepte que tiene un problema es vital que le apoyes y le demuestres lo mucho que le quieres y te preocupas por él. Sin embargo, ten en cuenta que con tu ayuda no basta y es obligatorio el tratamiento.

¿QUÉ TIPO DE TRATAMIENTO ELEGIR?

Hay muchas opiniones al respecto. Lo primero que debe buscarse es la desintoxicación y abstinencia. Por un lado encontramos comunidades terapéuticas donde el paciente residirá ahí un tiempo, hasta que esté “recuperado”. Tienden a ser breves y se busca integrar al joven de nuevo en la sociedad, cuanto antes mejor. Por otro lado, encontramos los centros u hospitales de día o de noche: el tratamiento es parecido al de las comunidades terapéuticas. Sin embargo, aquí el paciente pasa la noche en su casa, o el día en el caso de que trabaje por las mañanas.

Hay muchos más tipos de tratamientos, así como grupos de ayuda tanto a pacientes como a padres y familiares. Muchos son compatibles y debe elegirse un tratamiento acorde a las características individuales del adicto y sus circunstancias. Un especialista podrá asesoraros en cuál es la mejor opción para vuestro hijo.

Por último, la duración del tratamiento varía en función del grado de adicción y tipo de droga consumida. Pero son largos y por lo general el mínimo son 90 días. El apoyo de los padres es fundamental en todo el proceso.

 
 
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