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Archivo de la categoría: SENTIMIENTOS

Analfabetismo emocional:

 

Analfabetismo emocional: cuando a nuestro cerebro le falta corazón

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

30 mayo, 2019

 

 

Son muchas las personas que sufren analfabetismo emocional. Son hábiles en el dominio de múltiples competencias, disponen de un sinfín de títulos y maestrías, pero hacen la misma gestión emocional que un niño de tres años. Ese aprendizaje no viene de fábrica y es lo queramos o no, una asignatura pendiente a la que deberíamos dedicar más recursos…

La mayoría de nosotros sabemos cuáles son los principios de una buena salud física, a saber: una alimentación equilibrada y lo más natural posible, algo de ejercicio, dormir cada noche entre 7 y 9 horas y realizarnos revisiones médicas periódicas para asegurarnos que todo va bien.

«Cuando escuchas con empatía a otra persona, le das a esa persona aire psicológico».

-Stephen R. Covey-

Sin embargo, si hay algo que descuidamos casi de forma alarmante es eso que se contiene entre nuestros oídos: el cerebro. Ahora bien, no nos referimos a ese conjunto de células nerviosas, estructuras y circunvoluciones. Hay que centrar la atención en los indicadores de nuestra salud emocional, es decir, en esa capacidad para sentir la vida y nuestras relaciones, en el estado de esa facultad para entender, controlar y modificar estados anímicos propios y ajenos…

El ser humano es mucho más que una serie de competencias lingüísticas, matemáticas o tecnológicas. Somos, por encima de todo, seres sociales y emocionales, dimensiones estas que quedan a menudo descuidadas, y hasta infravaloradas en las instituciones educativas. Porque, admitámoslo, de poco nos va a servir saber resolver una ecuación de segundo grado si somos incapaces, por ejemplo, de comunicarnos con eficacia y de empatizar con aquellos que nos rodean.

¿Qué es el analfabetismo emocional?

Sabemos que el término «analfabetismo» tiene una connotación negativa. Sin embargo, no podemos llamar de otro modo a una realidad psicosocial más que evidente. Pongamos un ejemplo, en la actualidad se habla mucho de la figura de los líderes transformadores. De personas capaces de dinamizar una organización gracias a su buen manejo de la inteligencia emocional, de la motivación, de su don para producir impacto en los demás y crear entornos donde las personas pueden hacer uso de su creatividad.

En ocasiones se venden ideas que en la realidad, brillan por su ausencia. Así, es bastante común encontrarnos con directivos o líderes empresariales incapaces, no solo de infundir inspiración a los demás, sino con una nula capacidad para controlar sus emociones, su frustración, su enfado… Son como niños de 3 años enfadados por no obtener aquello que desean, situados por completo en ese pensamiento egocéntrico definido por Piaget en su momento.

Veamos no obstante, qué dimensiones caracterizan el analfabetismo emocional.

  • Incapacidad para entender y manejar las propias emociones.
  • Dificultad para comprender las de los demás.
  • Esa falta de autoconciencia emocional los sitúa a menudo en terrenos muy sensibles. Reaccionan de forma desmedida ante cualquier problema, se sienten agobiados y superados ante cualquier dificultad, sea pequeña o grande.
  • No empatizan, son incapaces de situarse en la mirada ajena, de comprender realidades diferentes a la suya.
  • Sus habilidades sociales son muy rígidas y aunque en ocasiones pueden desenvolverse, les falta sensibilidad,asertividady esa cercanía auténtica con la que crear lazos significativos y no solo relaciones motivadas por el interés personal.
  • Por otro lado, los costes del analfabetismo emocional pueden ser enormes: pensamiento polarizado, represión, racismo o sexismo, narcisismo, necesidad obsesiva por tener la razón…

Asimismo, hay un dato no menos importante que conviene recordar. El analfabatismo emocional, es decir, esa falta de recursos psicológicos y mecanismos emocionales con los que manejar mejor dimensiones como la tristeza, la rabia, el miedo o la decepción, nos hace a su vez mucho más vulnerables a una serie de trastornos mentales.

Así, condiciones como la depresión o los estados de ansiedad crónica son muy comunes en perfiles con poca o nula habilidad para gestionar mejor esos estados internos.

La importancia de educar en Inteligencia Emocional

Sabemos que es ya como un eslogan: «hay que educar en Inteligencia Emocional», debemos entrenarnos en estas habilidades, ser más aptos en materia de emociones. Lo hemos oído hasta la saciedad, hemos leído libros, hemos hecho cursos y decimos que sí con la cabeza cada vez que se nos recuerda la importancia de tener una mayor competencia en esta habilidad.

Sin embargo, las lagunas siguen existiendo. Así, y aunque en algunos currículums educativos de ciertas escuelas ya aparece este objetivo, no podemos pasar por alto algo igual o más importante. Antes de que maestros y profesores entrenen a los niños en el dominio de sus pensamientos y emociones, también ellos deberían ser entrenados previamente.

«Tu intelecto puede confundirse, pero tus emociones nunca te mentirán»

-Roger Ebert-

A menudo, nosotros mismos llegamos a nuestra etapa adulta con un mundo de inseguridades. También nosotros nos levantamos cada día conscientes de que nos faltan herramientas para dominar nuestras emociones, así como ciertas habilidades para encarar mejor la adversidad. De este modo, si no empezamos en primer lugar por nosotros mismos haciendo autoconciencia de nuestro analfabetismo emocional, difícilmente tendremos ese talento para motivara los más pequeños, para entrenarlos en empatía, asertividad o en habilidades sociales…

Una buena «alfabetización emocional» nos dota de grandes beneficios. Así, algo que aprenderemos en primer lugar es que cada emoción tiene su espacio y su utilidad, que diferenciar entre emociones «negativas» y «positivas» no siempre es acertado, porque en realidad, esos estados que a menudo tanto evitamos sentir como es la tristeza o la decepción, tienen sus espacios de conocimiento, su utilidad y su valioso significado.

De las emociones por tanto no se huye, se encaran para saber qué quieren decirnos. Es un modo sensacional de autoconocimiento que nos dota de fortalezas, que ofrece a nuestra mirada un prisma más amplio… a la vez que flexible. Por tanto, no apartemos o despreciemos la necesidad de estar «al día» en materia de emociones. Atendamos a esos mundos interiores donde saber reconocer, expresar, gestionar y transformar esos sentimientos para que fluyan siempre a nuestro favor y no en nuestra contra…

Fragilidad emocional: claves para comprender y fortalecer el «yo»

La fragilidad emocional nos deja sin recursos para afrontar la adversidad y para gestionar nuestros sentimientos de forma inteligente. Porque la fragilidad no tiene nada que ver con la sensibilidad emocional, es su lado opuesto y el más complejo.

 

Valeria Sabater

   

Licenciada en Psicología por la Universidad de Valencia en el año 2004. Máster en Seguridad y Salud en el trabajo en 2005 y Máster en Mental System Management: neurocreatividad, innovación y sexto sentido en el 2016 (Universidad de Valencia). Número de colegiada CV14913. Estudiante de Antropología Social y Cultural por la UNED.

Valeria Sabater ha trabajado en el área de la psicología social seleccionando y formando personal. A partir del 2008 ejerce como formadora de psicología e inteligencia emocional en centros de secundaria y ofrece apoyo psicopedagógico a niños con problemas del desarrollo y aprendizaje. Además, es escritora y cuenta con diversos premios literarios.

 

 

 

 

“El peligro que tienen todas las drogas es tu ignorancia”

VÍCTOR AMELA
IMA SANCHÍS
LLUÍS AMIGUET

“El peligro que tienen todas las drogas es tu ignorancia”

Tengo 51 años. Nací en Miami y vivo en Nueva York. Soy profesor de Psiquiatría y Psicología en la Universidad de Columbia. Estoy casado y tengo tres hijos (entre 7 y 34 años). ¿ Política? Derechos humanos fundamentales. ¿ Creencias? ¡Oiga, que yo soy un científico! Uso todas las drogas

Víctor Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet

Otras Fuentes | Foto: Bruce Gilbert

“El peligro que tienen todas las drogas es tu ignorancia”

 

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Reducir daños

Es un tipo ágil y con buenos reflejos, muy elocuente y expresivo, y en la comunidad científica de Estados Unidos tiene visibilidad por su ensayo High price: A neuroscientist’s journey of selfdiscovery that challenges everything you know about drugs and society (Un alto precio: el viaje de un neurocientífico que desafía todo lo que sabemos sobre drogas y sociedad), ya un clásico. Su libro Drugs, society human behavior lleva dieciséis ediciones, y prepara Drug use for grown ups (Uso de drogas para adultos). Ha estado en Barcelona en una jornada organizada por Energy Control (energycontrol.org) y Asociación Bienestar y Desarrollo (abdong.org): buscan reducir daños.

Me cuentan que consume usted drogas.

Como científico, experimento. Y las uso para mejorar mi vida.

¿Mejorar?

Las drogas psicoactivas modifican la psique en favor de lo que busques en cada caso. Suelo disfrutar de las drogas inductoras de las tres E: euforia, energía y empatía.

¿No es eso peligroso?

Tanto como conducir un coche.

Debería argumentarme este símil.

Conducir puede malherirte… si desconoces las normas y si no te adiestras.

Y aun así… correré riesgos.

Se trata de minimizarlos y disfrutar.

¿Puedo minimizar los riesgos de consumir drogas?

Eso enseño a mis hijos: “¡Cuidado con lo que tomáis, testadlo antes, que sea lo que debe!”.

¿El peligro es la adulteración?

Es el gran peligro. Si te dan gato por liebre, puedes dañarte. Se debe al mercado negro al que nos condena el actual prohibicionismo.

Pues no se drogue.

Nadie puede ordenarme eso: el libre acceso a la ebriedad consciente y voluntaria de cada individuo es un derecho inalienable conquistado por el espíritu humano.

¿Instruye a sus hijos sobre el efecto de cada dosis de cada droga?

¡Por supuesto! Es mi deber y mi seguridad.

¿Y si se trata de heroína? ¿Y de cocaína? ¿Y de MDMA?

Conocemos los efectos de cada droga y de cada dosis, según el peso y fisiología de cada persona. ¡Es ciencia pura!

¿Qué drogas usa usted?

Todas, según lo que necesite. Alcohol, pero a medida que envejezco, la resaca es peor.

Me refería a drogas perseguidas.

A veces me viene bien sedarme ligeramente tras un día muy estresante, y uso dosis de heroína. Otras veces busco estimulación o euforia, y uso metanfetamina o cocaína.

¿Y no se ha enganchado?

¡Menos que a conducir mi coche! Muchos se matan conduciendo, pero no pido al Gobierno que prohiba conducir, ni los coches.

Pero existe riesgo de adicción.

No insista, no soy un niño, soy un adulto responsable que no quiere perjudicarse, ¡y no lo hago! Ni a mí ni a otros. Soy profesor, cuido de mi familia, comparto amistades, pago impuestos y me considero buena persona.

Usted es un científico y sabrá hacerlo debidamente, pero un jovencito…

¡Eduquemos a todos los jovencitos, en vez de taparles los ojos, y dejarles tirados y sin información, solos ante el peligro!

¿Y si se enganchan?

Mire, en mi país muere gente… ¡por ignorancia!: mezclan depresores (opiáceos, benzodiazepinas), alcohol… Y toman sin saberlo fentanilo, ¡más potente que la heroína!, en dosis que provocan depresión respiratoria.

¿Ve cómo drogarse es peligroso?

¡Lo peligroso es tu ignorancia sobre las drogas, no ellas! Es muy infantil e irresponsable acogerse al miedo… ¡y prohibirlo todo!

¿Qué genera la actual prohibición?

Engrosa cuarteles de policías, juzgados de procesos penales, bufetes de abogados y cárceles. ¡Esos son los grandes beneficiados! Pero no la salud de nuestros hijos.

Y el mercado negro, me decía… ¿Despenalizaría el comercio de drogas, pues?

La pulsión de drogarse es como el hambre: viene de fábrica. Prohibirla es absurdo. Lo mejor será despenalizar, regular… y educar.

¿Qué cree que pasaría en tal caso?

En los estados de mi país dónde el “cannabis” ya es legal, los arrestos han caído.

¿Ah sí?

Claro, y es buenísimo: una detención estigmatiza, dificultará ser contratado, empujará a la marginación… Un círculo endemoniado… que la legalización está rompiendo.

¿Qué le llevó a estudiar las drogas?

Mi interés por el comportamiento humano me llevó a la neurociencia, y eso a los efectos de las drogas. Y entendí que las drogas no destruyen la sociedad, lo hace la actual política de drogas, la pobreza y la ignorancia.

Si Pedro Sánchez le pidiese un consejo sobre drogas para España…

Le diría que promueva canales de información, y que facilite puestos de controles de calidad de drogas en puntos a los que el ciudadano pueda acudir: que al menos todos puedan testar que lo que han comprado es lo que creen, antes de consumirlo.

Política de reducción de daños…

Al menos eso, por ahora.

¿Qué país está haciéndolo bien?

Suiza es interesante, no demonizan a ningún grupo social por su uso de drogas, pero allí es fácil por su dimensión y homogeneidad.

¿Y en Estados Unidos hay muchos académicos que sostengan sus mismas tesis?

No. Obama reconoció haber probado marihuana y cocaína: salir del armario de los consumos es constructivo para contrastar experiencias y conocimiento. Pero los po­líticos son cobardes e hipócritas, ¡qué lás­tima!

¿No hizo nada más Obama? Y Trump?

El discurso de Obama era más presentable que el de Trump, pero sus políticas sobre drogas son idénticas, e igual de ciegas.

 

LAS TRECE ROSAS…

¿Quiénes fueron las ‘Trece Rosas’?

Las “Trece Rosas” fueron trece mujeres de entre 18 y 29 años fusiladas contra la tapia del cementerio de la Almudena (Madrid) en la madrugada del 5 de agosto de 1939.

Las “Trece Rosas” fueron trece mujeres de entre 18 y 29 años fusiladas contra la tapia del cementerio de la Almudena (Madrid) en la madrugada del 5 de agosto de 1939, debido a su militancia en la organización Juventudes Socialistas Unificadas y su defensa de la legalidad republicana tras el fin de la Guerra Civil Española.

Antes de ser condenadas a muerte por un Consejo de Guerra bajo la acusación de un delito de “adhesión a la rebelión”, las trece jóvenes habían sido conducidas a instalaciones policiales, donde se les torturó para obtener información sobre otros miembros de la organización clandestina, y más tarde, recluidas en el centro penitenciario de mujeres de Ventas, en Madrid, donde aguardaron hacinadas durante meses un desenlace que se intuía dramático.

Fue el asesinato de Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, a manos de tres militantes de la JSU en la noche del 29 de julio de 1939 lo que dinamitó la punición de todos los miembros detenidos anteriormente, entre los que se encontraban 14 mujeres, de las cuales solo una se salvó de la sentencia. 48 horas después de su dictamen, las trece restantes fueron trasladadas en un camión a 500 metros de la prisión y ejecutadas por un pelotón de fusilamiento, quedando para la historia como las “Trece Rosas Rojas” y cumpliendo así con el ruego de una de sus misivas de despedida.

Sus nombres eran Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brissac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente.

 

Carta de una hija a su madre, Con ALZHEIMER…

Carta de una hija a su madre.

Siento que no recuerdes mi cara… Siento que no sonrías como antes… Siento que tus días a veces sean sombríos… Siento que algunas noches tengas miedo… A pesar de que te tomo de la mano… Siento que no puedas contarles tus cuentos a tus nietos… Siento que no llegues a realizar aquel viaje que tanta ilusión te hacía… Siento que dejes el último libro a medias… Siento que me mires y no me veas… Me duele que poco a poco dejes de ser quien fuiste… Me duele que olvides lo que un día aprendiste y me enseñaste… Me duele solo poder hacerte compañía y aun así que te sientas a solas… Me duele no verte sonreír cuando me ves… Me duelen tantas cosas que a veces me duele el alma.

Lucho cada día por ti, por mí… Lucho ante la impotencia de no admitir que poco a poco te vas… Lucho porque comas, que lleves el pelo como siempre te gusto…. Lucho porque camines y leas, aunque sea aquellos cuentos que tú me leías cuando era niña… Lucho porque no dejes de ser tú misma…. Lucho por no perderte tan deprisa.

Perdóname si muchas veces te riño con o sin motivo…. Perdóname si olvido que tú olvidaste que hoy es mi día…. Perdóname si te fuerzo más de lo que debo… Perdóname si te pido que me mires,… Perdóname si te pido que me oigas…. Perdóname si te pido que me llames por mi nombre, ese nombre que tú me pusiste… Perdóname por mi egoísmo a no aceptar el destino, nuestro destino… Perdóname por tener que decidir por ti.

Gracias por darme la vida, por amamantarme… Gracias por cuidarme cuando me subía la fiebre y lloraba sin parar o sin motivo… Gracias por llevarme de paseo, por acompañarme el primer día al cole… Gracias por recogerme y cruzarme para que saliese a jugar con los amigos… Gracias por hacerme mi plato preferido, por salir temprano a comprar el pan tierno y ponerme el bocadillo… Gracias por tratar que nunca me faltase al menos lo imprescindible… Gracias por decirte mil veces no a ti misma en vez de mí… Gracias por curarme las heridas… Gracias por tus cálidos y fuertes abrazos y besos.

Recordaré tus miradas cómplices… Recordaré tu interés por encauzar mi futuro… Recordaré la tibieza de tus manos… Recordaré las historias que me contabas… Recordaré que me llevas, que te llevo en mi corazón.

Me sentiré orgullosa de llevar tus apellidos… Me sentiré orgullosa de que por mis venas fluya la misma sangre… Me sentiré orgullosa por lo que fuiste, por lo que eres… Me sentiré orgullosa de ser parte de ti y pasaré el relevo.

Te perdono tus insultos, tus rabietas, tus amenazas… Te perdono las noches en vela… Te perdono porque tú me enseñaste a perdonar.

Me has enseñado mucho, todo… Me has enseñado a ser paciente, humilde, optimista… Me has enseñado el verdadero sentido de un nuevo día… Me has enseñado a no culpar a nadie, porque nadie tiene la culpa de lo que ocurre, nos ocurre… Me has enseñado a respetar la vida y no tener miedo a la muerte… Me has enseñado a quererte, no por lo que fuiste sino por lo que eres.

Cada día es un día menos para ti… Para que dejes de sufrir. Cada día es un día menos para mí… Para decirte que te extrañaré, pero no te olvidaré. Estés donde estés, aquí, O si tal vez ya no estás aquí… Quiero que sepas que aunque entre nosotros hubo enfados, quedaron olvidados, solo recuerdo lo bueno. Lo demás quedo olvidado.

TE QUIERO, aunque a veces no te lo llegase a decir… TE QUIERO, ahora, antes y siempre.

TE AGRADEZCO, que a pesar de todo lo que hayamos sufrido y nos queda por sufrir yo haya aprendido a cerrar mis ojos y mirarme por dentro, a reflexionar, a contener las prisas, a caminar despacio junto a ti en tus paseos…

MI BELLA MADRE, ERES Y SERAS POR SIEMPRE… “UNICA”…BENDICIONES Y SALUD PARA TI…

Gracias.

#PorEllosValeLaPenaLuchar

 

Maneras de enfrentar la adicción a las drogas; hay diferentes niveles de tratamiento

Maneras de enfrentar la adicción a las drogas; hay diferentes niveles de tratamiento

El éxito para salir del círculo dañino de la drogadicción está en recibir atención oportuna y apropiada

 

La adicción al alcohol y otras drogas afecta de manera radical a las personas que la padecen, a sus seres queridos, a su economía y por supuesto a su rendimiento laboral o escolar. Las adicciones no surgen repentinamente, son una enfermedad que se genera por diferentes factores y se agrava con el tiempo.

 

Para entenderlo se puede comparar con el cáncer, el cual en sus etapas iniciales puede ser asintomático o manifestarse a través de pequeñas molestias que frecuentemente son minimizadas por las personas. Cuando estas molestias se atienden a tiempo la enfermedad puede ser detectada, tratada y curada, sin embargo, si se deja avanzar, el problema genera molestias imposibles de ignorar y su tratamiento generalmente conlleva métodos invasivos que no siempre garantizan la remisión de la enfermedad.

Regresando al tema de las adiciones, existen diferentes niveles de tratamiento clínico de acuerdo con el grado de severidad del problema. Oceánica cuenta con una clínica ambulatoria en Ciudad de México capaz de atender a personas que no tienen una adicción crónica. Es decir, pueden tratar la problemática de la adicción sin internarse y, en consecuencia, interrumpir su vida cotidiana.

Platicando con el equipo de especialistas de esta sede, pudimos conocer más sobre las características y beneficios de este modelo de tratamiento que fue adaptado a nuestra cultura y que ha sido aplicado exitosamente en países asiáticos y otras naciones como España y Estados Unidos.

¿Cuáles son las características de este tratamiento ambulatorio y por qué conviene sobre otras opciones disponibles en México?

El modelo ambulatorio de Oceánica está basado en evidencia científica, es decir, utiliza métodos que han sido probados previamente. La principal cualidad del modelo ambulatorio es que enseña a los pacientes a enfrentar el problema que tienen sin que se separen de su vida cotidiana. Se trata de aprender a vivir en las circunstancias presentes por medio de un trabajo terapéutico que impacta positivamente las diferentes áreas de su vida.

¿Qué distingue a Oceánica de otras alternativas de tratamiento?

Tenemos programas de atención para adolescentes y programas específicamente dirigidos a la familia. Además, nos preocupamos por acompañar a las personas proporcionándoles diferentes actividades complementarias a la terapia médica y psicológica, lo que crea en nuestros pacientes la sensación de acompañamiento y apoyo que es difícil encontrar en otros espacios.

¿Es accesible este tratamiento?

Anteriormente, Oceánica se había concentrado solo en el tratamiento residencial de las adicciones. Con la clínica de tratamiento ambulatorio, nuestra oferta terapéutica se ha ampliado, volviendo mucho más accesible el tratamiento.

¿Qué mensaje darías a las personas que se encuentran en una situación complicada derivada del consumo de drogas o alcohol?

Sin importar lo difícil que parezca, siempre hay una salida y es posible volver a tener una vida plena, una vida “que valga la pena vivir”, como dice nuestro lema.

¿Cómo pueden contactarlos?

Los asesores de salud de Oceánica ofrecen orientación en el 55 5615 33 33 en la Ciudad de México, por Whatsapp al 55 40 88 65 10 o directamente en el sitio web en oceanica.com.mx. También pueden seguirnos en redes sociales, por Twitter en @oceanicamexico, Facebook en /OceanicaMexico e Instagram en @oceanicaclinica.

 

 

El #SíndromedeAsperger forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo #TEA

El #SíndromedeAsperger forma parte de los Trastornos del Espectro del Autismo #TEA. Es un trastorno del neurodesarrollo; el cerebro de la persona con Asperger funciona de manera diferente a la habitual, especialmente en la comunicación e interacción social y en la adaptación flexible a las demandas diarias.

Comparte las características nucleares del autismo respecto a las dificultades en la comunicación social y en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento.
Sin embargo, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual media e incluso superior a la media de la población.

Tiene dificultad para entender la comunicación no verbal (gestos, expresiones faciales, tono de voz, etc.) y los mensajes sutiles que se transmiten a través de este canal. Puede hablar durante mucho tiempo de sus temas de interés, pero tiene dificultad para saber cuándo terminar la conversación.
Le cuesta elegir temas de los que “hablar por hablar” o tener una charla “social” con otras personas.

Es muy literal; comprende el lenguaje según el significado exacto de las palabras por lo que muchas veces no entiende las bromas, los chistes, las metáforas o los sarcasmos.
Su expresión verbal es correcta pero, a veces, utiliza el lenguaje de manera muy formal, siendo demasiado preciso, técnico e incluso pedante.

Le resulta difícil reconocer y comprender las reglas sociales “no escritas” por lo que, a veces, puede comportarse de manera inadecuada sin darse cuenta.
Quiere relacionarse con los demás, pero no sabe cómo hacerlo por lo que, a veces, puede encontrarse solo. Al igual que manejarse en situaciones en las que tiene que interactuar con muchas personas a la vez, lo que puede parecer que no quiere relacionarse o integrarse en el grupo.

Puede parecer que no expresa sus emociones ni tiene en cuenta las de los demás pero, en realidad, es que le resulta muy complejo darse cuenta intuitivamente de cuáles son los sentimientos y emociones de otras personas.
Encuentra difícil expresar sus propias emociones de una manera convencional por lo que, a veces, puede parecer que reaccionan de manera inadecuada, desproporcionada o “fuera de lugar”.

#EvoluciónDeLaSaludMental
#TrastornosDelNeurodesarrollo

 

7 maneras de limpiar tu mente de pensamientos negativos….

7 maneras de limpiar tu mente de pensamientos negativos

Psicopedia.org

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El pensamiento negativo puede llegar a convertirse en un hábito peligroso. Los pensamientos se hunden en la mente y permanecen allí hasta que tomas medidas para deshacerte de ellos.

Cuando empiezas a pensar negativamente, puede ser tentador tratar de obligar a esos pensamientos a salir de tu cabeza. Intentar que desaparezcan y expulsarlos para siempre. Pero este enfoque a menudo resulta contraproducente.

Luchar contra esos pensamientos negativos en realidad puede reforzar ese patrón de pensamiento empeorando las cosas. Cuanto más se intenta no pensar en algo, más se termina pensando en ello.

Para deshacerse de los pensamientos negativos es necesario intentar un enfoque diferente, algo que te ayude a despejar la mente de una vez por todas. Aquí hay siete maneras de limpiar tu mente de pensamientos negativos.

1. Cambia el lenguaje corporal

Toma un momento para observar tu lenguaje corporal. ¿Estás encorvado o con una postura cerrada?¿Frunces el ceño? Si es así serás más propenso a pensar negativamente. Un lenguaje corporal inadecuado puede bajar tu autoestima y conducirte a una falta de confianza. En ese estado emocional, es natural empezar a tener malos pensamientos.

Para sentirte seguro debes abrir tu postura y sonreír más. Corrige tu lenguaje corporal y te sentirás mucho mejor. Podría ser justo lo que necesitas para borrar esos pensamientos negativos.

2. Habla sobre el tema

A veces el pensamiento negativo aparece porque existen problemas o emociones que necesitas comunicar. No es bueno guardarse las cosas para sí mismo. Si hay algo que necesita ser hablado debes hacerlo. Poner los pensamientos en palabras les da forma y los hace visibles, y eso te ayudará a poner los problemas en perspectiva para que puedas ocuparte de ellos de un modo más eficaz.

3. Intenta vaciar tu mente durante un minuto

Cuando tu mente está corriendo a mil por hora puede ser difícil mantener la calma. De este modo es más complicado controlar los pensamientos, en especial los negativos. Un minuto de calma a menudo es suficiente. Puede ser muy útil la meditación, y debes pensar en ello como un reinicio. Una vez que la mente está vacía, se puede llenar con algo más positivo.

4. Cambia el foco de tus pensamientos

A veces el pensamiento negativo es el resultado de una mala perspectiva. Echa un vistazo al punto de vista que tomas ante las cosas que suceden a tu alrededor. Por ejemplo, en lugar de pensar: “Estoy pasando por un momento difícil y estoy teniendo problemas”, puedes pensar: “Creo que estoy enfrentando algunos desafíos, pero estoy trabajando en la búsqueda de soluciones”.

Básicamente, te estás diciendo lo mismo, salvo que la segunda forma tiene un punto de vista más positivo. A menudo ese pequeño cambio de foco puede suponer una gran diferencia en tus patrones de pensamiento.

5. Se creativo

Cuando los pensamientos negativos vienen resulta muy útil encontrar una salida creativa para esos pensamientos. Escribe las cosas. Dibuja o pinta algo. Explorar las emociones a través de la creatividad actúa como auto-terapia y elevará tu estado de ánimo. La creatividad puede sentirse como una liberación. Cuando procesas tus emociones a través de una forma de arte o creatividad, estás rompiendo la dinámica habitual de tus pensamientos y te será más fácil entenderlos y controlarlos.

6. Da un paseo

Debido a que los pensamientos residen en la mente es fácil asumir que es ahí donde se forman. Pero eso es sólo parcialmente cierto. A veces nuestros pensamientos son producto de nuestro entorno. Por ejemplo si estás rodeado de gente negativa es probable que comiences a pensar también en forma negativa.

Alejarte de este ambiente negativo puede ayudar de manera considerable. Dar un corto paseo con la cabeza en alguna parte como un parque o un museo pude ser suficiente. El tiempo que pasas lejos de las influencias negativas te aportarán un espacio necesario de tranquilidad.

7. Enumera todo aquello que vale la pena en tu vida

¿Ha olvidado todas las cosas buenas que te rodean? A veces, en la rutina diaria, perdemos el enfoque sobre las cosas razonablemente buenas que están presentes en nuestras vidas. Debes entrenar a tu mente para que vuelva a concentrarse en todo lo bueno que sucede a tu alrededor.

Enumera cada una de las cosas por las que debes estar agradecido, no importa lo pequeñas que parezcan ser. No des nada por hecho en este aspecto. A veces las cosas buenas de nuestras vidas están justo en frente de nuestras caras y aún así no alcanzamos a verlas. Deja de estar ciego ante todas las cosas positivas que ya tienes.

Como despejar la Mente y transformar el Estrés y los malos Pensamientos

Existen un buen número de técnicas que ayudan a despejar la mente y a convertir el estrés negativo en una fuerza positiva para el cambio, limpiando tu mente de esos pensamientos intrusivos que te impiden llevar una vida plena.

Las de mayor relevancia han sido recogidas por el compañero José Luis Yañez en un video-curso 100% práctico: Técnicas mente-cuerpo para transformar el estrés.

En este curso aprenderás técnicas y estrategias actuales y eficaces para la gestión y transformación positiva del estrés (Cognitivas, Mindfulness, PNL etc…), ordenadas de forma progresiva, perfectamente estructuradas y acompañadas de un excelente material de apoyo.

Si accedes desde aquí conseguirás además un descuento exclusivo para los lectores de Psicopedia.

Nota del Editor

Completamos este artículo ofreciendo para su descarga un breve manual, elaborado por Fernando Pena, sobre la Terapia Racional Emotiva, un tipo de abordaje terapéutico que actúa principalmente sobre los pensamientos negativos, y que se basa en la premisa de que el pensamiento disfuncional es la principal causa del malestar emocional.

 
 
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